Amazon e Intel se desploman ante el aumento de los riesgos del gasto en IA
Las acciones de Amazon e Intel se desplomaron en la negociación previa a la apertura del mercado, mientras los inversores se preguntaban si los ingresos de la IA pueden justificar el vertiginoso aumento de los costes de infraestructura. Amazon cayó alrededor de un 7% e Intel, cerca de un 25%; los futuros del Nasdaq-100 bajaron más de un 2%. Si las caídas se mantenían, las dos empresas podían perder conjuntamente 300.000 millones de dólares de valor de mercado, según una estimación previa a la apertura, no una cifra de cierre confirmada. La venta también se extendió a AMD, Nvidia y Broadcom.
Los ingresos de Amazon Web Services aumentaron un 39% interanual, hasta los 46.000 millones de dólares, y su beneficio operativo fue de 17.800 millones. Sin embargo, el flujo de caja libre de Amazon de los últimos 12 meses pasó de un saldo positivo de 14.800 millones a uno negativo de 42.400 millones de dólares: un giro de 57.200 millones. La empresa prevé invertir unos 220.000 millones de dólares en gastos de capital en efectivo en 2026, y es posible que el gasto siga aumentando en 2027. El menor crecimiento del comercio minorista en línea y de la publicidad, junto con unas perspectivas para el trimestre navideño más débiles de lo esperado, avivaron la preocupación de los inversores.
Los ingresos de Intel en el tercer trimestre aumentaron un 21%, hasta los 16.500 millones de dólares, mientras que su división de Centros de Datos e IA creció un 78%. Sin embargo, su previsión de ingresos para el cuarto trimestre, de entre 15.000 y 16.000 millones de dólares, quedó por debajo de los aproximadamente 17.300 millones que esperaban los analistas. Intel también prevé que el margen bruto baje del 43% al 38%. La débil demanda de ordenadores, el encarecimiento de la memoria, los cuellos de botella en la fabricación —incluida la escasez de sustratos avanzados para encapsulado— y una explosión en una planta israelí han afectado a la producción y las entregas. La empresa no espera generar flujo de caja positivo en 2026 y ha elevado a 20.000 millones de dólares su previsión de gastos de capital para ese año.
La reacción del mercado demuestra que el gasto en IA ya no basta por sí solo para tranquilizar a los inversores: estos exigen mayores retornos, un flujo de caja sostenible y un suministro fiable. Para los operadores de criptomonedas, la caída de las acciones tecnológicas y de los futuros del Nasdaq podría aumentar a corto plazo la aversión al riesgo, aunque ninguno de los resúmenes señala un catalizador directo para ninguna criptomoneda en concreto.
Neutral
Los informes se refieren a empresas tecnológicas y no mencionan ninguna criptomoneda concreta ni ningún catalizador directo del mercado cripto. Las fuertes pérdidas de Amazon, Intel y otros fabricantes de chips, junto con unos futuros del Nasdaq más débiles, podrían fomentar una reducción del riesgo a corto plazo en los mercados. Si ese sentimiento se extiende, los operadores de criptomonedas podrían mostrar un menor apetito por el riesgo y una mayor volatilidad, especialmente en los activos que suelen moverse al compás de los mercados de riesgo en general. Sin embargo, los resúmenes no aportan pruebas de ventas específicas de criptomonedas, cambios en los fundamentos de los activos digitales ni un efecto directo sobre el precio de ninguna moneda. A más largo plazo, las noticias podrían influir indirectamente en las criptomonedas si persisten las preocupaciones sobre la inversión en IA, el flujo de caja o las condiciones de financiación, pero la dirección y la magnitud de ese efecto indirecto son inciertas. Dado que la evaluación solicitada se limita al impacto en el precio de una criptomoneda mencionada en los artículos —y no se menciona ninguna—, la clasificación adecuada es neutral.