El debate sobre la desaceleración de la IA pone a prueba el sentimiento hacia los chips y las criptomonedas
El CEO de Anthropic, Dario Amodei, ha instado a las empresas a ralentizar el desarrollo de modelos de IA de vanguardia en su ensayo «We Must Pace the Frontier». Según varios informes, el CEO de OpenAI, Sam Altman, y Elon Musk respaldaron la propuesta, pero ningún laboratorio importante de IA ha planteado detener el desarrollo, reducir la inversión o retrasar un modelo concreto. La Casa Blanca también ha rechazado una ralentización impuesta por el Gobierno.
El debate sobre la ralentización de la IA inquietó a los inversores tecnológicos. Los ETF de semiconductores SMH y SMHX cayeron un 5,5 % y un 5,1 %, respectivamente, durante la semana terminada el 15 de septiembre. VanEck afirmó que sus perspectivas de inversión no han cambiado y sostuvo que la adopción de la IA debería seguir impulsando la demanda de capacidad informática e infraestructuras.
Para los operadores de criptomonedas, el debate sobre la ralentización de la IA es principalmente una señal de sentimiento a corto plazo, más que una prueba de que el gasto en IA se esté debilitando. Las acciones de chips y los activos vinculados a la IA podrían seguir siendo volátiles, mientras que las criptomonedas podrían verse afectadas a través del apetito general por el riesgo, las valoraciones tecnológicas y las expectativas sobre los tipos de interés. El impacto a largo plazo dependerá de la adopción de la IA, la demanda de infraestructuras y la regulación.
Neutral
Las noticias no tienen ningún efecto directo confirmado sobre los fundamentos ni sobre el gasto en criptomonedas. A corto plazo, el debate sobre la ralentización de la IA podría aumentar la volatilidad al debilitar el sentimiento hacia las acciones tecnológicas, los semiconductores y otros activos de riesgo. Esa presión podría contagiarse a las criptomonedas, especialmente a los tokens de beta alta, si los operadores reducen su exposición o reaccionan ante preocupaciones más amplias sobre una burbuja de inversión en IA, el riesgo geopolítico o unos tipos de interés más altos.
Sin embargo, la información más reciente indica que los principales laboratorios de IA no han detenido el desarrollo ni reducido la inversión. La Casa Blanca ha rechazado una ralentización obligatoria, mientras que VanEck sigue previendo una fuerte demanda de capacidad informática a medida que se expande la adopción de la IA. Esto limita los argumentos a favor de una venta sostenida de criptomonedas vinculada específicamente a la política sobre IA. A más largo plazo, la continuidad de la inversión en infraestructuras podría respaldar el apetito por el riesgo, aunque una regulación más estricta, unas valoraciones más débiles de la IA o unos tipos más altos podrían lastrar los activos digitales. Por tanto, el impacto general sobre los precios de las criptomonedas es neutral, y es más probable que se produzca volatilidad impulsada por el sentimiento que un movimiento direccional claro.