Las restricciones energéticas de la IA se agravan mientras la capacidad de la red se queda atrás
Las limitaciones de potencia para la IA se están convirtiendo en un obstáculo cada vez mayor para el crecimiento: el suministro eléctrico, el acceso a la red y la capacidad de los centros de datos limitan cada vez más la expansión, además de la disponibilidad de chips. UBS había contabilizado 276 GW de capacidad de centros de datos en construcción o planificada, pero estimó que la demanda de 2027 exigiría 57 GW, frente a solo 38 GW de instalaciones con suministro eléctrico confirmado. La entidad destacó el desajuste en los plazos: construir centros de datos puede llevar entre 12 y 24 meses, mientras que incorporar nueva capacidad eléctrica puede tardar de cinco a diez años. Las colas de solicitudes de conexión a la red en EE. UU. suman alrededor de 2,3 TW, con una espera mediana de unos seis años; UBS estimó que se necesitarían 511.000 millones de dólares en nuevas inversiones de generación eléctrica en EE. UU. para 2030. La entrega de transformadores puede tardar hasta 210 semanas. UBS también señaló a Core Scientific (CORZ) y Applied Digital (APLD) entre los operadores de colocation que prefiere, y proyectó un crecimiento anual del EBITDA de alrededor del 80 % entre 2027 y 2029. Asimismo, indicó que el suministro eléctrico podría alcanzar unos 415 GW en 2030 si se llevan a cabo los proyectos previstos.
El análisis posterior de Delphi Digital aporta nuevos indicios de una creciente presión sobre la red. La cola de solicitudes de grandes consumidores de ERCOT pasó de 63 GW a finales de 2024 a 474 GW en junio de 2026, y los centros de datos representaban aproximadamente el 90 %. Las tres últimas subastas de capacidad de PJM alcanzaron el precio máximo y quedaron entre 6,6 y 6,8 GW por debajo de los objetivos de fiabilidad. Goldman Sachs prevé que la demanda eléctrica de los centros de datos aumente un 170 % entre 2025 y 2030, con 7,6 billones de dólares de gasto de capital relacionado hasta 2031, y espera que las emisiones de deuda de los hiperescaladores aumenten en 420.000 millones de dólares en 2027. NERC prevé un aumento de 224 GW en la demanda máxima de verano de Norteamérica durante la próxima década y advierte de que 13 de sus 23 regiones podrían sufrir déficits en 2030.
Para los operadores del mercado, estos informes refuerzan la idea de que las restricciones de suministro eléctrico para la IA —y la capacidad de conseguir conexiones a la red, equipos y financiación para los proyectos— son indicadores clave para determinar si la capacidad de centros de datos prevista podrá entrar en funcionamiento. La tendencia podría beneficiar a las empresas de generación eléctrica, equipos de red y conexión, al tiempo que genera riesgos de ejecución y financiación para los proyectos de infraestructura de IA. La opinión favorable de UBS sobre CORZ y APLD se refiere específicamente a esas empresas; ninguno de los informes identifica un catalizador directo de precios para las criptomonedas.
Neutral
Ninguno de los dos resúmenes identifica un catalizador directo para el precio de una criptomoneda concreta, por lo que se espera que el impacto en el mercado cripto sea neutral. A corto plazo, los operadores podrían reaccionar a cambios en el apetito por el riesgo o en el sentimiento hacia el sector tecnológico, pero las colas de conexión a la red, las subastas de capacidad y las necesidades de inversión en energía mencionadas se refieren principalmente a empresas de infraestructura de IA y energía. A más largo plazo, las limitaciones persistentes en el suministro eléctrico para la IA podrían afectar a la expansión de los centros de datos, al endeudamiento de las empresas y al sentimiento general del mercado bursátil. Estos acontecimientos podrían influir indirectamente en los mercados cripto a través de cambios en la liquidez y el apetito por el riesgo, pero los informes no establecen un efecto direccional claro sobre los precios de las criptomonedas. Los operadores deben distinguir entre las perspectivas potencialmente positivas para las empresas de centros de datos mencionadas y cualquier inferencia no respaldada sobre el comportamiento de las criptomonedas.