Las acciones de IA se enfrentan a riesgos de valoración y tipos de interés
La carta a los inversores del tercer trimestre de 2026 de Distillate Capital advierte de que las acciones de empresas de IA y el conjunto de la renta variable estadounidense afrontan riesgos elevados por las valoraciones y los tipos de interés. En tres años, las empresas del Russell 1000 de las que se disponía de datos de flujo de caja libre sumaron unos 32 billones de dólares a su capitalización bursátil, mientras que su flujo de caja libre estimado para los próximos 12 meses solo aumentó en 400.000 millones de dólares. Las 20 mayores acciones vinculadas a la IA aportaron 20 billones de dólares al incremento de la capitalización, pese a que su flujo de caja libre conjunto se mantuvo prácticamente estable. Ahora representan más del 40 % del índice y cotizan a casi 100 veces el flujo de caja libre estimado.
La carta también señala que el aumento del mercado en tres años superó en más de seis veces el crecimiento del PIB estadounidense. Las acciones de semiconductores representan una proporción del PIB mundial casi dos veces mayor que durante el auge de internet de finales de los años noventa. Distillate destaca la magnitud del gasto en infraestructuras de IA, las necesidades de financiación y la competencia, y se pregunta si los ingresos futuros justificarán la inversión actual. Indica que se prevé que el flujo de caja libre de los hiperescaladores siga siendo negativo hasta 2029.
El aumento de los rendimientos de los bonos podría presionar las finanzas de las empresas y, a juicio de la firma, entrañar un riesgo aún mayor al provocar una contracción de los múltiplos de valoración de las acciones. Distillate afirma que prefiere empresas con flujos de caja duraderos, menos deuda y valoraciones más bajas. La carta es la evaluación de un gestor de inversiones, no un informe sobre el mercado de las criptomonedas; aun así, sus preocupaciones podrían afectar a los operadores de criptomonedas si unos tipos más altos o un movimiento generalizado de aversión al riesgo reducen el apetito por los activos volátiles.
Bearish
La carta no trata directamente sobre las criptomonedas, por lo que sus implicaciones son indirectas. Sin embargo, su advertencia sobre las acciones caras, la exposición concentrada a la IA y el aumento de los rendimientos de los bonos apunta a un contexto potencialmente menos favorable para las criptomonedas, que suelen negociarse como activos de riesgo muy volátiles. Si los rendimientos siguen subiendo o los inversores reducen su exposición a las acciones tecnológicas con valoraciones elevadas, los operadores podrían recortar el apalancamiento y optar por el efectivo o por activos más seguros, lo que aumentaría la volatilidad en los mercados de criptomonedas a corto plazo.
Existe un paralelismo histórico con el auge tecnológico de finales de los años noventa: la preocupación por unas valoraciones excesivas y la posterior revisión a la baja de las acciones de crecimiento contribuyeron a una aversión generalizada al riesgo. Esta comparación no significa que las criptomonedas tengan que seguir el mismo rumbo, pero pone de relieve cómo un cambio en el sentimiento especulativo puede afectar a los activos correlacionados. A largo plazo, unos tipos de interés persistentemente más altos podrían perjudicar la liquidez y el apetito por el riesgo, mientras que una corrección de las acciones vinculadas a la IA podría impulsar una reducción del riesgo en carteras más amplias. Por el contrario, si los rendimientos de los bonos se estabilizan y la inversión en IA genera los beneficios previstos, la presión podría aliviarse. Por tanto, los operadores de criptomonedas deberían vigilar los rendimientos de los bonos del Tesoro, la evolución de las acciones tecnológicas, la volatilidad de la renta variable y los indicadores de financiación o apalancamiento, en lugar de considerar la carta un catalizador específico para las criptomonedas.