Una encuesta revela que los estadounidenses confían más en los bancos que en las criptomonedas

Las encuestas realizadas en EE. UU. muestran que el interés por la innovación financiera supera la confianza en las plataformas de criptomonedas. Un sondeo encargado por CoinDesk en mayo de 2026 reveló que el 65 % de los votantes confiaba más en los bancos que en las criptomonedas para promover la inclusión financiera, mientras que solo el 5 % se decantaba por las criptomonedas. El 60 % consideraba que las criptomonedas eran, en su mayor parte, perjudiciales para la economía. En una encuesta de octubre de la American Bankers Association y Morning Consult, el 44 % prefería los bancos para protegerse del fraude, frente al 1 % que prefería las empresas de criptomonedas. Sin embargo, podría existir demanda de acceso a las criptomonedas a través de instituciones consolidadas. Una encuesta de Harris Poll para la National Cryptocurrency Association concluyó que el 42 % de los encuestados tendría más probabilidades de utilizar un banco que ofreciera servicios de criptomonedas, mientras que el 64 % afirmó que su banco o asesor nunca había hablado con ellos sobre criptomonedas. Una encuesta de Visa de 2026 reveló que la disposición a utilizar servicios de criptomonedas aumentaba del 36 % al 56 % cuando estos incluían protecciones propias de los bancos. En una encuesta de Ipsos de 2025, solo el 18 % de los estadounidenses afirmó haber tenido o utilizado criptomonedas. Para los operadores, estos resultados sugieren que la adopción de las criptomonedas podría depender de alianzas con bancos de confianza, protecciones para los consumidores y una comunicación más clara, y no solo de nuevos productos. Las encuestas apuntan a un reto de adopción a largo plazo, no a un catalizador inmediato para el mercado.
Neutral
Las encuestas son un indicador de sentimiento a largo plazo, no un catalizador directo para las operaciones. Ponen de manifiesto una importante brecha de confianza: los encuestados prefieren los bancos a las criptomonedas en materia de inclusión financiera y protección contra el fraude, y muchos tienen una opinión negativa de las criptomonedas. Esto podría limitar a corto plazo la demanda minorista de plataformas cripto independientes y lastrar las expectativas de adopción, pero las encuestas no reflejan cambios en los flujos de activos, los precios o el posicionamiento institucional que permitan establecer una señal bajista inmediata. Los resultados también apuntan a una posible vía para una adopción más amplia. La mayor disposición a utilizar servicios cripto cuando ofrecen protecciones equivalentes a las bancarias sugiere que las alianzas con entidades reguladas, las garantías de custodia y unas vías claras para presentar reclamaciones podrían atraer usuarios con el tiempo. Esto concuerda con tendencias de adopción anteriores, en las que los intermediarios financieros conocidos han contribuido a hacer más accesibles los nuevos productos, aunque la intención declarada en una encuesta no garantiza su uso real ni la inversión. A corto plazo, es improbable que los operadores revisen la valoración de las principales criptomonedas basándose únicamente en estas encuestas; es más probable que los movimientos respondan a las condiciones generales del mercado, la regulación y el lanzamiento efectivo de productos bancarios. A más largo plazo, los resultados podrían favorecer a las empresas capaces de demostrar que protegen a los consumidores y cuentan con canales institucionales de distribución seguros. Por tanto, la implicación general para el mercado es neutral: persisten los obstáculos a la adopción, pero existe un interés condicionado por parte de los consumidores que podría impulsar el crecimiento si se abordan los problemas de confianza.