Apollo advierte de que el auge de la IA podría provocar una revisión de las valoraciones si se frena la demanda

Torsten Slok, economista jefe de Apollo, advierte de que el auge de la IA podría estar perdiendo impulso, ya que se ralentiza el crecimiento del gasto en tokens y los clientes parecen sensibles a los precios. También señala que los ingresos por trabajador y los márgenes de beneficio se mantienen estancados entre las 493 empresas del S&P 500 que no pertenecen a las Siete Magníficas, lo que apunta a que la inversión en IA aún no ha generado mejoras generalizadas de productividad. El gasto de capital de los hiperescaladores podría alcanzar aproximadamente el 3 % del PIB estadounidense anual entre 2027 y 2029, mientras que el aumento de los diferenciales de crédito y la inflación podrían retrasar los proyectos de centros de datos financiados con deuda. Slok advierte de que las valoraciones de la IA podrían sufrir una dolorosa corrección si los rendimientos no llegan a materializarse. Los operadores siguen de cerca el uso y el gasto en IA, la productividad empresarial, los diferenciales de crédito y los plazos de los proyectos de infraestructura. Un retroceso del auge de la IA también podría afectar al apetito por el riesgo en general, incluidos los mercados de criptomonedas.
Bearish
El artículo no identifica un catalizador directo para ninguna criptomoneda. Su relevancia es indirecta: las preocupaciones de Slok por la desaceleración de la demanda de IA, las escasas mejoras de productividad, el elevado gasto de capital y la ampliación de los diferenciales de crédito podrían llevar a los inversores a reducir su exposición a los activos de riesgo. A corto plazo, una caída de las acciones vinculadas a la IA o la reaparición de las preocupaciones sobre las valoraciones tecnológicas podrían trasladarse al mercado cripto a través de un menor apetito por el riesgo, lo que podría aumentar la volatilidad y la presión vendedora. Los operadores podrían vigilar los movimientos de los mercados bursátiles, los diferenciales de crédito y otros indicadores generales, como el dólar estadounidense y los rendimientos de los bonos del Tesoro, en busca de señales de un cambio entre mercados. La clasificación bajista es condicional, no una predicción de una caída sostenida de las criptomonedas. En ocasiones, episodios similares de preocupación por las valoraciones del sector tecnológico han desencadenado una aversión al riesgo más generalizada, aunque los precios de las criptomonedas también responden a factores específicos del sector, como la liquidez, la regulación y los flujos de activos digitales. A más largo plazo, las pruebas de que la inversión en IA está generando mejoras cuantificables de productividad y crecimiento de los ingresos podrían devolver la confianza; unos resultados persistentemente débiles junto con un aumento del gasto reforzarían la preocupación por una revisión a la baja de las valoraciones. Como el artículo no ofrece datos directos sobre el mercado cripto, el efecto probable estaría impulsado por el sentimiento y no por un cambio en los fundamentos de las criptomonedas.