La ASIC propone normas más estrictas para las plataformas de intercambio de criptomonedas en Australia
El regulador financiero australiano, ASIC, ha propuesto normas más estrictas para las plataformas de intercambio de criptomonedas y los custodios de activos digitales, con el objetivo de acercarlos al marco aplicable a las entidades financieras tradicionales. Las propuestas abarcan la protección y segregación de los activos de los clientes, la transparencia en la negociación y la liquidación, los conflictos de intereses, las licencias y los recursos financieros.
ASIC está consultando tres posibles modelos de capital. Según una de las opciones, algunas plataformas que no cuenten con servicios de custodia de terceros que cumplan los requisitos tendrían que mantener al menos 14 millones de dólares australianos en activos tangibles netos o el 10 % de sus ingresos medios, la cifra que sea mayor; aún no se han fijado los requisitos definitivos. El plazo para presentar comentarios públicos termina el 27 de noviembre de 2026 y se espera que las directrices finales se publiquen en marzo de 2027.
Está previsto que el marco de licencias entre en vigor el 8 de abril de 2027, fecha en que se abrirá el plazo para presentar nuevas solicitudes. Los operadores actuales deberán solicitar una autorización o una modificación de su licencia antes del 7 de octubre de 2027. Las empresas que presenten su solicitud durante el periodo transitorio podrán seguir operando mientras se estudia, sujetas a ciertas condiciones. ASIC afirma que ha recibido más de 140 solicitudes relacionadas con servicios financieros de activos digitales. Las normas para las plataformas de intercambio de criptomonedas podrían elevar los costes de cumplimiento, pero también ofrecerían a los operadores australianos criterios operativos más claros y una mayor protección para los clientes.
Neutral
Las propuestas podrían afectar a las operaciones de los exchanges de criptomonedas en Australia, pero ninguno de los dos resúmenes identifica una criptomoneda concreta ni informa de un cambio inmediato en el acceso al mercado o en la negociación. Por tanto, es probable que el impacto directo en los precios de los criptoactivos sea limitado, por lo que resulta apropiado adoptar una valoración neutral. A corto plazo, los operadores podrían seguir las respuestas a la consulta y los posibles efectos de los costes de cumplimiento, que podrían influir en el sentimiento hacia las plataformas australianas sin provocar un cambio claro en los precios de los tokens en general. A más largo plazo, unas normas más claras sobre custodia, capital y conducta podrían mejorar la confianza y la estabilidad del mercado, mientras que unos costes más elevados podrían presionar a algunas plataformas o reducir las opciones de negociación locales. Evoluciones regulatorias similares pueden generar volatilidad pasajera mientras los operadores evalúan los detalles de su aplicación, pero tanto la dirección como la magnitud de cualquier efecto sobre los precios siguen siendo inciertas.