Regulación de las criptomonedas: el Tesoro, la SEC y la CFTC coordinarán sus esfuerzos
El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, afirma que el Tesoro colaborará más estrechamente con la SEC y la CFTC en la regulación de las criptomonedas, después de que la CLARITY Act no lograra avanzar en una votación de procedimiento en el Senado, por 49 votos a favor y 50 en contra, el 15 de septiembre. Las agencias podrían coordinarse en el marco de sus competencias actuales, pero sus actuaciones no pueden sustituir a una ley. Por tanto, sigue sin resolverse el reparto de la supervisión de los activos digitales entre la SEC y la CFTC, lo que mantiene la incertidumbre para las empresas del sector cripto. Bessent también describió las stablecoins vinculadas al dólar como una posible fuente de demanda de bonos del Tesoro de EE. UU.; más del 90 % de las stablecoins están vinculadas al dólar y algunos emisores mantienen bonos del Tesoro como reservas. En su evento Swell, Ripple mencionó avances institucionales, entre ellos la ampliación de sus relaciones con Robinhood y BNY, y la aprobación definitiva de una licencia para operar como banco fiduciario nacional. Para los operadores, una mayor coordinación entre agencias indica que seguirá habiendo actividad reguladora, pero no implica cambios inmediatos en las normas del mercado. Conviene estar atentos a los detalles de las medidas de las agencias y a nuevos intentos del Congreso, que podrían modificar las expectativas sobre la regulación de las criptomonedas en EE. UU.
Neutral
La noticia no anuncia una nueva norma, una medida de aplicación de la ley ni un cambio en la situación jurídica de una criptomoneda concreta, por lo que es probable que su impacto directo en el precio sea limitado. A corto plazo, los operadores podrían reaccionar a los titulares sobre la coordinación entre el Departamento del Tesoro, la SEC y la CFTC, pero el fracaso de la votación de la Ley CLARITY deja sin resolver importantes cuestiones regulatorias. Esa incertidumbre podría mantener la volatilidad en torno a las noticias sobre la política estadounidense, sin marcar una dirección clara para XRP ni para el mercado de las criptomonedas en general. A largo plazo, una coordinación eficaz entre las agencias podría aportar mayor claridad regulatoria y favorecer la participación institucional, mientras que el uso de las stablecoins podría reforzar la demanda de bonos del Tesoro de Estados Unidos. Sin embargo, se trata de posibles evoluciones, no de cambios inmediatos en el mercado; su impacto dependerá de las directrices concretas de las agencias y de si el Congreso vuelve a abordar la legislación. Por tanto, la clasificación más adecuada para el criptoactivo mencionado es neutral.