Bitcoin corre el riesgo de caer hasta los 75.600 dólares mientras se acercan datos clave de EE. UU.

Bitcoin cotiza por debajo de los 80.000 dólares mientras los inversores se preparan para una semana con importantes publicaciones económicas de EE. UU., entre ellas una reunión del FOMC, los datos de inflación PCE, las cifras salariales y los resultados empresariales. Estos acontecimientos podrían influir en las expectativas sobre los tipos de interés, los rendimientos de los bonos y el apetito por el riesgo, y marcar así la evolución a corto plazo de Bitcoin. Desde el punto de vista técnico, Bitcoin está poniendo a prueba el soporte situado en la parte inferior de un canal descendente. Si lo pierde, los 75.600 dólares podrían convertirse en el siguiente nivel a vigilar; si las ventas continúan, los 70.000 dólares serían otro objetivo bajista. En cambio, un rebote por encima de una directriz bajista de corto plazo podría abrir la puerta a un avance hacia el límite superior del canal. El artículo también señala el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años, que ha formado una bandera bajista tras romper a la baja un patrón de hombro-cabeza-hombro. Una nueva caída hacia el 4,7 % podría favorecer a los activos de riesgo, mientras que una subida por encima del 5 % podría aumentar la presión. El autor advierte de que una caída de la bolsa, en especial de las acciones de inteligencia artificial, podría empeorar las perspectivas de Bitcoin, aunque una recuperación de los valores tecnológicos podría mejorar el sentimiento. La corrección actual se cifra en torno al 9,2 %. El artículo sostiene que la demanda de ETF e inversores institucionales podría contribuir a que las correcciones sean más breves y menos profundas que en ciclos anteriores de Bitcoin, aunque esto todavía es incierto. Es probable que los operadores estén atentos a los datos de inflación de EE. UU., las señales de la Reserva Federal, los rendimientos de los bonos del Tesoro y los niveles de soporte de Bitcoin para confirmar la tendencia.
Bearish
La configuración a corto plazo es bajista porque Bitcoin cotiza por debajo de los 80.000 dólares y está poniendo a prueba el soporte en la parte inferior de un canal descendente. Una ruptura confirmada podría dejar el precio expuesto a los 75.600 dólares y, potencialmente, a los 70.000, mientras que los datos de inflación y salarios de esta semana, junto con las novedades de la Reserva Federal, podrían provocar volatilidad. Unos mercados bursátiles débiles —especialmente si se reanudan las caídas de las acciones de inteligencia artificial y tecnología— o un aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro podrían reducir aún más el apetito por el riesgo y presionar los precios de las criptomonedas. Se trata de una señal bajista condicionada, no definitiva. Una caída del rendimiento de los bonos a 10 años hacia el 4,7 %, una recuperación de las acciones tecnológicas o un rebote de Bitcoin por encima de su línea de tendencia a corto plazo podrían favorecer una recuperación. Como en anteriores ventas masivas motivadas por factores macroeconómicos, los operadores podrían reaccionar primero a las expectativas sobre los tipos de interés y a los movimientos generales de la renta variable, y reevaluar la situación después de conocerse los datos y las comunicaciones de la Fed. La demanda de ETF y de inversores institucionales podría limitar la profundidad o la duración de las correcciones, pero no impide las rupturas a corto plazo. A más largo plazo, el argumento del artículo de que la participación institucional podría alterar los patrones de los ciclos constituye un posible apoyo, no un catalizador a corto plazo. Las señales clave para operar son los niveles de soporte indicados, los rendimientos de los bonos del Tesoro y la respuesta del mercado a los datos de Estados Unidos.