Las señales de suelo de Bitcoin se refuerzan tras recuperar la media de 50 semanas
Según Alex Thorn, Bitcoin podría haber entrado en una fase de acumulación tras recuperar su media móvil de 50 semanas. BTC pasó 44 semanas por debajo de ese nivel después de perderlo en noviembre de 2025; en septiembre de 2026 cerró por encima y se mantuvo allí durante cinco semanas, hasta el 18 de octubre. Thorn afirma que anteriores intentos de recuperación sostenida tras largos periodos por debajo de la media se produjeron después de mínimos de mercado, y que los mínimos de ciclos pasados también se dieron en un punto similar tras los halvings. Estos patrones respaldan —pero no demuestran— la idea de que Bitcoin ha tocado fondo.
El posicionamiento del mercado se ha moderado. Las posiciones netas largas de los gestores de activos en futuros de Bitcoin del CME cayeron un 57 % desde el periodo en que alcanzaron máximos históricos, mientras que también disminuyeron las posiciones netas cortas de los fondos apalancados y el valor en dólares del interés abierto. La base anualizada de los futuros se estrechó, reduciendo la rentabilidad del arbitraje entre ETF y futuros. Mientras tanto, los ETF de Bitcoin al contado sumaron unos 87.000 BTC desde junio, algo que el análisis interpreta como una señal de un mayor volumen de compras direccionales.
El artículo sostiene que el aumento de la deuda, los déficits y los costes por intereses de Estados Unidos, junto con el elevado endeudamiento destinado a infraestructuras de inteligencia artificial, podría reforzar el atractivo de Bitcoin a largo plazo como activo escaso. El argumento alcista se basa en patrones técnicos históricos, la demanda de ETF y las inquietudes macroeconómicas; sigue siendo una interpretación de un analista, no una confirmación de una recuperación duradera del mercado.
Bullish
El artículo presenta una perspectiva alcista para Bitcoin, aunque las pruebas no son concluyentes. El principal argumento técnico es que BTC recuperó y se mantuvo por encima de su media móvil de 50 semanas tras pasar 44 semanas por debajo. El análisis cita casos anteriores en los que una recuperación sostenida después de un periodo prolongado por debajo de la media se produjo tras un mínimo de ciclo. También señala que el mínimo actual se registró 802 días después del halving, dentro del intervalo de los tres mínimos de ciclo anteriores. Estas comparaciones pueden llevar a los operadores a considerar esta zona como una posible área de acumulación, aunque los patrones históricos no garantizan que vuelvan a repetirse.
El posicionamiento ofrece una señal mixta, pero potencialmente favorable. Las posiciones netas largas de los gestores de activos en CME han caído un 57 % desde el periodo en que alcanzaron máximos históricos, y también han disminuido las posiciones cortas de los fondos apalancados y el interés abierto. Esto apunta a una menor exposición institucional y a un menor apalancamiento, lo que podría reducir la vulnerabilidad del mercado ante liquidaciones forzosas. La menor diferencia entre los precios de los futuros y los al contado ha restado atractivo al arbitraje de cash and carry. Al mismo tiempo, según se informa, los ETF al contado han acumulado unos 87.000 BTC desde junio, lo que sugiere que parte de la demanda podría corresponder a compras direccionales directas y no a posiciones vinculadas al arbitraje.
A corto plazo, los operadores podrían interpretar los cierres reiterados por encima de la media de 50 semanas y la continuidad de las entradas en ETF como señales de confirmación. Esto podría favorecer las compras en las caídas, aunque el mercado sigue expuesto a la volatilidad si BTC pierde esa media, se invierten los flujos de los ETF o se endurecen las condiciones macroeconómicas. Un menor apalancamiento puede reducir las cascadas de liquidaciones, pero una menor exposición institucional también podría limitar la presión compradora inmediata.
La tesis a largo plazo se apoya en las inquietudes del artículo sobre la deuda de Estados Unidos, los déficits fiscales, el coste de los intereses y el endeudamiento para financiar infraestructuras de IA. Algunos inversores podrían considerar que estos acontecimientos refuerzan el argumento a favor de un activo escaso como Bitcoin. Sin embargo, unos tipos de interés más altos y una mayor aversión al riesgo también pueden lastrar los activos especulativos, por lo que el argumento macroeconómico no es automáticamente alcista. En conjunto, las pruebas apuntan a una perspectiva favorable para el mercado de BTC, aunque la confirmación dependerá de la fortaleza sostenida del precio y de la demanda, y no solo de las analogías históricas.