Bitcoin rebota por encima de los 82.000 dólares al disminuir las apuestas por una subida de tipos
Bitcoin cayó por debajo de los 80.000 dólares después de que unos datos de precios de producción de EE. UU. más elevados de lo esperado y una venta masiva de acciones tecnológicas y de inteligencia artificial inquietaran a los mercados, aunque después rebotó por encima de los 82.000 dólares. En 24 horas se movió en un rango aproximado de entre 79.676 y 82.540 dólares, y recuperó más de 2.300 dólares desde su mínimo. El IPP de septiembre en EE. UU. subió un 1,3 % intermensual y un 6,3 % interanual, su mayor incremento anual desde diciembre de 2022; los precios de la energía aumentaron un 10,8 %. Pese a la sorpresa inflacionaria, el dólar estadounidense y los rendimientos de los bonos del Tesoro bajaron, y los mercados situaron en torno al 73 % la probabilidad de que la Reserva Federal mantenga los tipos sin cambios en octubre. La cobertura de posiciones cortas, los ajustes de posiciones y el sentimiento general hacia el riesgo podrían haber impulsado la recuperación de Bitcoin, por lo que no puede atribuirse únicamente al informe del IPP o a las expectativas sobre los tipos. Los operadores siguen de cerca si Bitcoin logra mantenerse por encima de los 80.000 dólares y superar la resistencia situada en torno a los 82.500–83.000 dólares. Los datos de inflación, las comunicaciones de la Fed, los rendimientos de los bonos del Tesoro y el dólar podrían mantener elevada la volatilidad del mercado cripto. Ethereum también se recuperó por encima de los 2.400 dólares, aunque seguía ligeramente a la baja en las últimas 24 horas, mientras que Solana cotizaba al alza.
Neutral
El fuerte rebote de Bitcoin por encima de los 82.000 dólares tras caer brevemente por debajo de los 80.000 muestra que los compradores estaban dispuestos a intervenir, pero todavía no confirma una tendencia alcista sostenida. Un IPP más alto de lo esperado y los persistentes riesgos inflacionarios podrían mantener una política monetaria restrictiva y lastrar los activos de riesgo. Por el contrario, la caída de los rendimientos de los bonos del Tesoro y del dólar, junto con unas menores expectativas de una subida de tipos en octubre, podrían aliviar la presión sobre Bitcoin. La recuperación también podría deberse al cierre de posiciones cortas y a ajustes de posiciones, más que a un cambio claro en los fundamentales. A corto plazo, mantener los 80.000 dólares y superar la zona de resistencia de 82.500–83.000 dólares son señales importantes; no lograr mantener el soporte podría reactivar las ventas. A más largo plazo, la inflación, la política de la Fed y el apetito general por el riesgo seguirán siendo factores clave. Ante estas señales contradictorias y la volatilidad persistente, el impacto previsto en el precio de Bitcoin es neutral.