Bitcoin afronta riesgos electorales, laborales y de flujos de ETF
Bitcoin afronta una semana volátil, ya que las elecciones de mitad de mandato en EE. UU., el informe de empleo de octubre, previsto para el 6 de noviembre, los resultados de las empresas tecnológicas y los comentarios de la Reserva Federal podrían modificar las expectativas sobre la regulación de las criptomonedas y los tipos de interés. Los economistas prevén unos 62.000 nuevos empleos y una tasa de desempleo cercana al 4,2 %; un empleo más sólido podría respaldar unos tipos altos durante más tiempo, impulsar el dólar y los rendimientos de los bonos del Tesoro y presionar a Bitcoin, mientras que unas cifras más débiles podrían aliviar la preocupación por los tipos, pero aumentar los temores sobre el crecimiento. A Bitcoin le está costando mantenerse por encima de los 80.000 dólares tras caer hasta unos 76.000 después de un importante hackeo en el sector de las criptomonedas, y perdió más del 7 % en octubre. Los ETF de Bitcoin al contado de EE. UU. registraron salidas netas de unos 643 millones de dólares el 30 de octubre, aunque el fondo de Bitcoin de BlackRock recibió entradas netas durante el mes. Los resultados electorales, los flujos de los ETF, los resultados de las principales tecnológicas y los discursos de cinco responsables de la Reserva Federal son otros catalizadores. En conjunto, estos factores podrían ayudar a Bitcoin a estabilizarse o prolongar la presión vendedora.
Bearish
A corto plazo, el balance de riesgos se inclina a la baja para Bitcoin. Los resúmenes describen una caída hasta unos 76.000 dólares tras un grave incidente de seguridad en el sector de las criptomonedas, las dificultades para mantenerse por encima de los 80.000 dólares, un descenso de más del 7 % en octubre y importantes salidas de fondos de los ETF de Bitcoin al contado el 30 de octubre. Estos factores pueden debilitar la confianza y llevar a los operadores a reducir su exposición, sobre todo si la incertidumbre relacionada con las elecciones o unos resultados débiles del sector tecnológico aumentan la aversión al riesgo. Un informe de empleo más sólido también podría reforzar las expectativas de que los tipos de interés se mantengan elevados durante más tiempo, lo que favorecería al dólar y a los rendimientos de los bonos del Tesoro; estas condiciones suelen perjudicar a Bitcoin por ser un activo sensible al riesgo. Sin embargo, las perspectivas no apuntan en una sola dirección: las entradas mensuales de capital en los fondos de BlackRock indican que persiste cierta demanda institucional, mientras que unos datos de empleo más débiles podrían aliviar la presión sobre los tipos. No obstante, ese escenario también podría suscitar preocupación por el crecimiento económico. A más largo plazo, el efecto dependerá de si se recupera la demanda de ETF, se disipan las inquietudes sobre la seguridad y las señales de política económica se vuelven más claras; los catalizadores inmediatos apuntan a una volatilidad elevada y a riesgos a la baja, más que a un cambio de tendencia claro.