Las carteras de Bitcoin caen en 30.000 mientras los operadores buscan un suelo
Bitcoin podría estar cerca de tocar un suelo local, ya que el número de monederos con saldo ha caído en 30.000 desde el 16 de octubre, hasta situarse en casi 59,95 millones, según Santiment. El descenso podría apuntar a una capitulación de los inversores minoristas, pero no confirma un cambio de tendencia.
Bitcoin tiene dificultades para recuperar impulso cerca de los 80.000 dólares. Los analistas citados en el informe afirman que mantenerse en ese nivel y recuperar aproximadamente los 82.500 dólares reforzaría la hipótesis de un suelo local; caer por debajo de los 79.000 dólares la debilitaría. Doctor Profit considera que la caída es una corrección e identifica la zona de 80.000–81.500 dólares como posible soporte. Los inversores a más largo plazo parecen menos dispuestos a vender, mientras que los de corto plazo siguen saliendo del mercado.
Las señales de los compradores son dispares. Los ETF de Bitcoin al contado de EE. UU. registraron el lunes entradas de 110,34 millones de dólares, pero los flujos de octubre siguieron siendo negativos, con salidas netas superiores a 200 millones. Strategy no añadió Bitcoin, mientras que Strive compró 6.182 BTC por 511,4 millones de dólares, elevando sus tenencias a unos 43.000 BTC. The Smarter Web Company añadió 20 BTC, con lo que su tesorería alcanzó los 2.850 BTC.
Persisten los riesgos a la baja: Ali Martinez señaló que Bitcoin cayó en el cuarto trimestre de los últimos tres años de elecciones legislativas de mitad de mandato en EE. UU. Los datos de los monederos y la acumulación podrían favorecer una recuperación, pero la evolución del precio de Bitcoin y los flujos de los ETF siguen siendo indicadores clave que conviene vigilar.
Neutral
El informe presenta indicadores contradictorios, por lo que no establece una señal direccional clara para Bitcoin. La disminución de 30.000 monederos podría reflejar una capitulación de los inversores minoristas, algo que en ocasiones ha coincidido con los mínimos del mercado cuando se agota la presión vendedora. Sin embargo, el número de monederos por sí solo no indica si los titulares que permanecen están comprando, y una caída también puede reflejar una participación cada vez menor.
Los niveles de precios son fundamentales para las perspectivas a corto plazo. Mantener los 80.000 dólares y recuperar aproximadamente los 82.500 podría animar a comprar en las caídas y a cerrar posiciones cortas; perder los 79.000 podría desencadenar nuevas ventas. Los flujos de los ETF aportan otra señal mixta: las entradas del lunes, por valor de 110,34 millones de dólares, ofrecen cierto apoyo, pero las salidas netas de más de 200 millones en octubre apuntan a que las instituciones siguen actuando con cautela. La demanda corporativa también es desigual: Strive está acumulando BTC, mientras que Strategy no aumentó sus posiciones.
Históricamente, la capitulación y la acumulación han precedido en ocasiones a las recuperaciones, pero no permiten identificar de forma fiable un suelo sin confirmación del precio, el volumen y unas entradas sostenidas. El patrón citado de pérdidas en el cuarto trimestre durante los últimos tres años de elecciones legislativas de mitad de mandato en EE. UU. es una comparación histórica que invita a la cautela, no una previsión fiable. A corto plazo, los operadores podrían reaccionar al rango de 79.000–82.500 dólares y a los datos de flujos de los ETF, lo que podría aumentar la volatilidad en torno a esos niveles. A más largo plazo, una acumulación sostenida y la recuperación de la demanda institucional respaldarían unas perspectivas más favorables; si continúan las salidas y se rompe el nivel de soporte, aumentaría el riesgo de pérdidas más profundas. En conjunto, las pruebas son mixtas, por lo que corresponde una clasificación neutral.