BlackRock: las stablecoins podrían impulsar los pagos de la IA

El equipo de investigación de activos digitales de BlackRock afirma que las stablecoins podrían convertirse en la infraestructura de pagos para agentes de IA autónomos. Su informe «The Machine-Native Economy» describe dinero digital programable, disponible las 24 horas, para pagos entre máquinas relacionados con potencia informática, datos, acceso a API, software y otros servicios digitales. Los sistemas tradicionales, como ACH y las tarjetas de crédito, podrían ser demasiado lentos, costosos y dependientes de intermediarios para estas transacciones. La oferta de stablecoins superó los 300.000 millones de dólares en septiembre de 2026, mientras que el volumen de transacciones ajustado superó los 11 billones de dólares en 2025. La actividad de las stablecoins ha crecido aproximadamente un 80 % anual desde 2020, frente a alrededor del 8,5 % en el caso de ACH. Sin embargo, los datos actuales no demuestran que los agentes de IA ya estén generando una demanda significativa. Las estimaciones sugieren que los agentes de IA representan entre el 0,6 % y el 7,5 % de la actividad en los principales protocolos de pago, mientras que las cifras generales incluyen muchos tipos de transacciones. BlackRock cita el protocolo x402 de Coinbase como ejemplo de pagos automatizados con stablecoins para recursos en línea. La adopción futura podría favorecer a las stablecoins con mayor programabilidad, interoperabilidad entre cadenas y funciones de cumplimiento normativo. USDT y USDC dominan actualmente el volumen, pero los emisores especializados podrían enfrentarse a una mayor competencia derivada de los casos de uso de pagos relacionados con la IA. El informe también destaca la capacidad informática tokenizada como una posible categoría de activos digitales. Los derechos estandarizados sobre capacidad en la nube podrían llegar a negociarse, financiarse o utilizarse como garantía, aunque todavía no existen mercados líquidos, estándares comunes ni una regulación clara. BlackRock cita estimaciones según las cuales los ingresos de Amazon, Microsoft y Google en la nube podrían alcanzar aproximadamente 1,1 billones de dólares en 2030. Para los operadores de criptomonedas, el informe refuerza la narrativa a largo plazo sobre las stablecoins y las infraestructuras tokenizadas. No anuncia el lanzamiento inmediato de ningún producto, ninguna inversión ni la existencia de un mercado de comercio basado en IA ya consolidado. Por tanto, es más probable que la evolución de los precios a corto plazo dependa de la regulación, los datos de adopción y el sentimiento general del mercado cripto que del informe por sí solo.
Neutral
Es probable que el impacto inmediato en el precio sea neutro. El informe de BlackRock supone un respaldo institucional a un posible caso de uso de las stablecoins y de los pagos basados en IA, pero no presenta un token nuevo, el lanzamiento de un producto, un compromiso de inversión ni una fuente confirmada de demanda a corto plazo. Además, las cifras de transacciones del informe abarcan la actividad general de las stablecoins y no pueden considerarse pruebas de que el comercio mediante agentes de IA ya esté establecido. A corto plazo, los operadores podrían reaccionar positivamente al fortalecimiento de la narrativa institucional en torno a las stablecoins, la computación tokenizada y los pagos entre máquinas. Es probable que dicha reacción sea limitada porque la adopción aún se encuentra en una fase inicial, y la evolución de los precios seguirá estando determinada principalmente por la regulación, la liquidez, los datos sobre la oferta de stablecoins y el sentimiento general del mercado. USDT y USDC podrían beneficiarse en términos reputacionales, pero por sí solo el informe difícilmente generará una presión compradora sostenida en ninguno de los dos activos. A más largo plazo, los pagos programables, la liquidación entre cadenas y la computación tokenizada podrían impulsar el uso de stablecoins y ampliar la infraestructura de los activos digitales. Sin embargo, siguen sin resolverse los estándares de precios, los controles de gasto, la confianza, el cumplimiento normativo, la interoperabilidad y la regulación. Históricamente, informes institucionales similares han reforzado las narrativas del sector sin provocar una reevaluación inmediata y duradera del mercado. Por tanto, los operadores deberían considerar esto como un catalizador temático a largo plazo, no como una señal directa de trading.