Coinbase niega las afirmaciones sobre un hackeo mientras aumentan los informes de pérdidas
Coinbase se enfrenta a acusaciones de haber ocultado hackeos reiterados después de que varios clientes informaran de importantes pérdidas en sus cuentas y fondos. Ari Paul, fundador de BlockTower Capital, afirma que Coinbase perdió 25 millones de dólares pertenecientes a su empresa y que más de una docena de compañías sufrieron pérdidas conjuntas superiores a 1.000 millones de dólares. No ha presentado pruebas públicamente, alegando que hay procedimientos legales en curso. Coinbase niega haber ocultado hackeos o haber perdido 1.000 millones de dólares y afirma que no puede comentar casos concretos de clientes. La empresa ha aconsejado a los usuarios proteger sus claves API. La disputa comenzó cuando el operador Kuno acusó a Coinbase de retener 1,2 millones de dólares después de más de 30 tickets de soporte sin resolver. El directivo de Coinbase Jordan «Cobie» Fish cuestionó la autenticidad de la acusación y afirmó que no recibió respuesta tras contactos recientes. Justin Mart, antiguo empleado de Coinbase, afirmó que unas credenciales robadas, potencialmente vinculadas al Grupo Lazarus, podrían explicar las pérdidas de BlockTower. Paul rechazó esa explicación y dijo que habían intervenido empresas forenses e investigadores estadounidenses, y ofreció publicar las pruebas si Coinbase aceptaba no demandarlo ni acosarlo. Coinbase reveló por separado en mayo de 2025 que unos delincuentes sobornaron a agentes de soporte en el extranjero para robar datos de clientes y rechazó una petición de rescate de 20 millones de dólares. Paul no ha relacionado sus acusaciones con esa brecha. Las afirmaciones siguen sin estar verificadas, pero la controversia de Coinbase podría aumentar el escrutinio sobre la seguridad de los exchanges, la atención al cliente y los controles de las claves API.
Neutral
Las acusaciones son graves, pero siguen sin verificarse, y Coinbase ha negado haber ocultado hackeos o haber perdido 1.000 millones de dólares. A corto plazo, la reaparición de informes sobre pérdidas de clientes podría debilitar la confianza en la custodia de fondos por parte de los exchanges y provocar cautela entre los operadores, pero no indica directamente presión vendedora sobre ninguna criptomoneda específica. La filtración de datos documentada en 2025 podría reforzar las preocupaciones sobre la atención al cliente y la seguridad de las claves API, aunque Paul no la ha relacionado con sus afirmaciones. Salvo que aparezcan pruebas creíbles, es probable que el impacto directo sobre los precios de las criptomonedas siga siendo limitado. La confirmación de pérdidas generalizadas podría generar una mayor aversión al riesgo, mientras que una refutación clara o conclusiones independientes podrían reducir la presión.