La quiebra de Character.AI pone en riesgo su servicio de chatbots
Character.AI se acogió al Capítulo 11 de la ley de quiebras el 12 de octubre de 2026, después de que el aumento de los costes de computación de IA, los desafíos legales y unas pérdidas mensuales de entre 8 y 9 millones de dólares debilitaran su negocio. La empresa, que en su día llegó a estar valorada en unos 1.000 millones de dólares, tendría alrededor de 12 millones de usuarios, pero ha tenido dificultades para conseguir nuevas inversiones.
Disney ha presentado una oferta inicial de 20 millones de dólares por una licencia no exclusiva y perpetua de determinados derechos de propiedad intelectual de Character.AI y ciertas reclamaciones legales, además de servicios de transición. La oferta no implica la compra de toda la empresa, y otros compradores potenciales podrían competir en el proceso de venta por quiebra. Se espera que la venta se cierre a finales de noviembre o principios de diciembre. La aplicación sigue en línea, pero Character.AI ha advertido de que podría cerrarse si ningún comprador se compromete a mantenerla en funcionamiento.
La empresa se enfrenta a demandas por presuntos daños a usuarios jóvenes; restringió los chats abiertos para los menores de 18 años y acordó con Google resolver las demandas presentadas por varias familias. El acuerdo anterior con Google, valorado según se informa en unos 2.700 millones de dólares, consistió en licenciar la tecnología de Character.AI y contratar a sus fundadores y a algunos investigadores, no en adquirir la empresa entera. Character.AI había lanzado dos modelos y un plan de suscripción más económico apenas 14 días antes de declararse en quiebra. El caso pone de relieve las presiones financieras y legales a las que se enfrentan los servicios de compañía basados en IA; los usuarios podrían perder sus personajes y sus historiales de chat si la plataforma cierra. No tiene implicaciones directas declaradas para los precios de las criptomonedas.
Neutral
Los informes no identifican ninguna criptomoneda, token ni proyecto de blockchain afectado directamente por la quiebra de Character.AI. La incertidumbre inmediata gira en torno a la plataforma de IA, su posible venta y la continuidad de su servicio, no a los flujos de caja ni a las operaciones de un criptoactivo. Es posible que los operadores de criptomonedas a corto plazo tengan pocos motivos para ajustar sus posiciones basándose únicamente en esta noticia. A largo plazo, el caso se suma al debate más amplio sobre los costes y los riesgos jurídicos de las empresas de IA, pero cualquier repercusión en los precios de las criptomonedas sería indirecta y especulativa. A falta de un token concreto o de un vínculo claro con la actividad del mercado de las criptomonedas, el impacto previsto en sus precios es neutro.