La Ley CLARITY afronta su vencimiento en 2027 y el obstáculo de la votación en el Senado

La CLARITY Act podría expirar el 3 de enero de 2027, cuando finalice el mandato del actual Congreso de Estados Unidos, salvo que consiga apoyo suficiente para avanzar. Volver a presentarla en el próximo Congreso exigiría un nuevo proyecto de ley y nuevas negociaciones. Por lo general, la legislación del Senado necesita 60 votos, por lo que sería necesario contar con apoyo bipartidista para aprobar normas estadounidenses sobre la estructura del mercado de las criptomonedas. La Digital Chamber ha señalado posibles prioridades para futuras leyes, entre ellas los requisitos de reservas para las stablecoins, la información que debe facilitarse a los consumidores y los controles contra el blanqueo de capitales. También prevé debates sobre el cumplimiento normativo, la supervisión de las finanzas descentralizadas (DeFi), los exchanges de activos digitales y sus vínculos con los bancos. También podrían incluirse posibles normas sobre privacidad de la inteligencia artificial, seguridad nacional y gestión de riesgos. Se trata de posibles orientaciones políticas, no de requisitos ya aprobados. La incierta trayectoria de la CLARITY Act podría aumentar la incertidumbre regulatoria para las empresas de criptomonedas y los operadores, pero los informes no describen ningún cambio inmediato en las normas del mercado.
Neutral
Los informes describen posibles futuras normas estadounidenses sobre criptomonedas, no un cambio en los requisitos actuales, por lo que no establecen un catalizador directo de precios a corto plazo para ninguna criptomoneda concreta. A corto plazo, la incertidumbre sobre la aprobación de la CLARITY Act y la posibilidad de una supervisión más estricta del cumplimiento normativo o de las finanzas descentralizadas (DeFi) podrían llevar a los operadores a actuar con cautela y contribuir a la volatilidad del sentimiento en el conjunto de los activos digitales. Sin embargo, no se ha identificado ninguna medida aprobada ni ningún cambio inmediato en las normas del mercado. A más largo plazo, una legislación bipartidista clara sobre la estructura del mercado podría reducir la incertidumbre regulatoria, mientras que unos requisitos más estrictos para las stablecoins, los exchanges o DeFi podrían elevar los costes de cumplimiento y afectar a los modelos de negocio. La dirección y la magnitud de cualquier efecto sobre los precios dependerían del texto definitivo de la legislación, su alcance y su aplicación. Dado que el resultado sigue siendo incierto y ningún token concreto se ve afectado directamente, la valoración general es neutral.