La ley CLARITY gana el apoyo de los bancos antes de la votación en el Senado
La Ley CLARITY ha obtenido el respaldo público de importantes instituciones financieras, entre ellas Goldman Sachs, Citi, BNY Mellon, Fidelity y BlackRock. El director ejecutivo de Coinbase, Brian Armstrong, afirma que el proyecto establecería clasificaciones más claras para los activos digitales, definiría las funciones de la SEC y la CFTC y permitiría a los bancos ampliar sus servicios basados en la tecnología blockchain.
Armstrong sostiene que la oposición se concentra en un grupo más reducido de bancos que buscan limitar la competencia de las empresas de criptomonedas. Citó las dificultades de Ripple para obtener una licencia bancaria y criticó las políticas proteccionistas. Anteriormente, también señaló cambios regulatorios durante la Administración Trump, incluidos los nombramientos de Paul Atkins como presidente de la SEC y Mike Selig como presidente de la CFTC, así como la aprobación de la Ley GENIUS sobre las stablecoins.
La Ley CLARITY fue aprobada por el Comité Bancario del Senado en mayo. Está prevista una votación de procedimiento en el Senado para el 15 de septiembre, después de que el líder de la mayoría, John Thune, presentara una moción de cierre antes del receso de agosto. El proyecto necesita 60 votos para avanzar, lo que exige el apoyo de al menos siete demócratas o independientes si los 53 republicanos lo respaldan. Entre las cuestiones pendientes figuran las normas éticas, las disposiciones contra el blanqueo de capitales y la posibilidad de que las plataformas de criptomonedas ofrezcan recompensas por mantener stablecoins.
Para los operadores de criptomonedas, la Ley CLARITY podría reducir la incertidumbre regulatoria y favorecer una mayor participación institucional si avanza. Sin embargo, la oposición bancaria y la necesidad de apoyo bipartidista hacen que el resultado sea incierto. Por tanto, es probable que la reacción del mercado a corto plazo dependa más de las señales del Senado que del potencial de la ley a largo plazo.
Neutral
Las noticias podrían ser positivas para el sector de las criptomonedas, ya que la Ley CLARITY podría establecer normas más claras, reducir la incertidumbre en materia de supervisión y animar a los bancos y otras instituciones a ampliar sus servicios de activos digitales. El respaldo público de importantes empresas financieras también podría reforzar la confianza en la adopción institucional a largo plazo.
Sin embargo, el proyecto de ley aún no ha sido aprobado por el Senado y necesita 60 votos, por lo que el apoyo bipartidista es esencial. Las discrepancias sobre las recompensas de las stablecoins, las normas contra el blanqueo de capitales y las disposiciones éticas podrían retrasar o debilitar la legislación. A corto plazo, los operadores podrían reaccionar con volatilidad a los titulares del Senado, pero el proyecto de ley no modifica directamente la oferta, el uso ni los fundamentos de una criptomoneda específica. Por tanto, es probable que el efecto inmediato sobre el precio sea limitado y que se clasifique mejor como neutral. Una votación favorable podría convertirse en un catalizador positivo a más largo plazo para XRP y para el mercado de las criptomonedas en general, mientras que un fracaso mantendría la incertidumbre regulatoria.