El gasto de los PAC cripto alcanza los 176 millones de dólares mientras se atasca la ley CLARITY

Según Reuters, hasta el 20 de octubre, grupos políticos vinculados a las criptomonedas habían gastado unos 176 millones de dólares en más de 100 contiendas electorales de mitad de mandato en Estados Unidos. Fairshake y sus entidades afiliadas aportaron aproximadamente 150,8 millones; Coinbase, Ripple y Andreessen Horowitz estuvieron entre los principales patrocinadores. Fairshake afirma que ganaron 53 de los 58 candidatos a los que apoyó en primarias o elecciones especiales, incluida una lista de 32 miembros de la Cámara de Representantes en ejercicio que habían respaldado la CLARITY Act. El objetivo de este gasto es generar apoyo político para los activos digitales, pero no garantiza votos a favor de leyes concretas. La CLARITY Act, que definiría las normas del mercado de activos digitales y repartiría la supervisión entre la SEC y la CFTC, quedó estancada después de que una votación de procedimiento del 15 de septiembre fracasara por 49 votos contra 50, por debajo del umbral habitual de 60 votos. La GENIUS Act de 2025 ya ha establecido un marco federal para las monedas estables. La estimación de Reuters abarca múltiples contiendas y comités, y es posible que las transferencias entre Fairshake y sus entidades afiliadas se contabilicen más de una vez. El apoyo público a las criptomonedas también parece limitado: una encuesta de Ipsos reveló que el 22 % había tenido o utilizado criptomonedas, mientras que el 13 % afirmó que las cuestiones relacionadas con ellas influían en su elección de candidato. Los operadores estarán pendientes de los resultados electorales del 3 de noviembre y de las posteriores negociaciones en el Senado. El gasto de los PAC de criptomonedas podría mejorar el acceso del sector a los responsables políticos, pero no ofrece una señal clara sobre los precios a corto plazo; la regulación sigue siendo incierta.
Neutral
El gasto electoral declarado no modifica directamente la oferta, la demanda ni el uso a corto plazo de ninguna criptomoneda concreta, por lo que no constituye un catalizador claro e independiente para los precios. A corto plazo, el fracaso de la votación de procedimiento sobre la ley CLARITY y la incertidumbre sobre las futuras negociaciones en el Senado pueden llevar a los operadores a mantener la cautela ante el riesgo regulatorio en Estados Unidos. El gasto político y las victorias de los candidatos pueden mejorar el acceso del sector a los responsables políticos, pero no demuestran que vaya a aprobarse una ley ni que sus términos definitivos vayan a beneficiar a los mercados de criptoactivos. A más largo plazo, el marco para las monedas estables de la ley GENIUS de 2025 y cualquier futura legislación sobre la estructura del mercado podrían influir en la participación institucional y la confianza. Sin embargo, los resultados electorales, las negociaciones legislativas y el apoyo público son inciertos, y las cifras de gasto declaradas podrían incluir transferencias contabilizadas más de una vez. Como ocurre con noticias políticas y regulatorias similares, cualquier reacción de los precios probablemente dependerá de avances legislativos concretos, más que del gasto electoral por sí solo. En conjunto, la noticia es relevante para la percepción regulatoria, pero no apunta claramente a una dirección para los precios de las criptomonedas.