Avanza la prueba de Glamsterdam mientras ETH rebota y las salidas de los ETF lastran el mercado
Está previsto que la actualización Glamsterdam de Ethereum se active en la testnet Hoodi el 26 de octubre a las 17:42:48 UTC, después de su despliegue en Sepolia el 6 de octubre. La prueba elevará el límite de gas de la testnet a 200 millones y ensayará cambios en la producción de bloques, la ejecución de transacciones y la contabilización del gas, incluidas listas de acceso a nivel de bloque diseñadas para facilitar el procesamiento en paralelo. No aumentará la capacidad de la red principal y los desarrolladores no han anunciado una fecha de activación en la red principal. Glamsterdam forma parte de la hoja de ruta de escalabilidad de Ethereum; sus beneficios dependerán del rendimiento de los validadores y de la demanda de la red, y podrían contribuir a reducir las comisiones por transacción en el futuro.
ETH se ha recuperado desde aproximadamente 2.330 dólares y recientemente cotizaba en torno a 2.450–2.500 dólares, frente a los cerca de 2.400–2.425 dólares del 18 de octubre. Los operadores vigilan la resistencia de 2.500–2.550 dólares; una ruptura sostenida podría poner en el punto de mira los 2.600 y, potencialmente, los 2.800 dólares. Si ETH no logra superar esa resistencia, los niveles clave a la baja son 2.400 y, después, 2.300 dólares. El último informe también señala como factor adverso unas retiradas acumuladas de aproximadamente 1.080 millones de dólares de los ETF de Ethereum durante octubre. La prueba de Glamsterdam podría reforzar la confianza en los avances de desarrollo de Ethereum, pero la actualización por sí sola no garantiza una mayor demanda de ETH ni una recuperación duradera del precio.
Neutral
El desarrollo es estructuralmente positivo para Ethereum, pero su impacto inmediato en el precio es limitado, ya que Glamsterdam se está probando en Hoodi y Sepolia, y no se ha activado en la red principal. Un límite de gas de 200 millones en la testnet y los cambios destinados a mejorar la producción de bloques y el procesamiento paralelo de transacciones podrían reforzar la confianza en la hoja de ruta de escalabilidad de Ethereum. A más largo plazo, una implementación satisfactoria podría aumentar la capacidad de la red y reducir potencialmente los costes de transacción, aunque su efecto en los ingresos de ETH por comisiones y en la quema de tokens es incierto.
A corto plazo, es probable que la evolución del precio y los indicadores de demanda importen más que este hito de la testnet. ETH se ha recuperado desde aproximadamente los 2.330 dólares, pero la resistencia entre 2.500 y 2.550 dólares sigue siendo importante; una ruptura sostenida podría impulsar compras por momentum hacia los 2.600 dólares y, posiblemente, los 2.800. Si no logra romper esa resistencia, los niveles de 2.400 y 2.300 dólares podrían volver a cobrar protagonismo. Las salidas de fondos de ETF notificadas en octubre, de unos 1.080 millones de dólares, podrían pesar sobre el sentimiento y contrarrestar el optimismo por la actualización. Como ha ocurrido con hitos anteriores de la hoja de ruta, los operadores podrían reaccionar inicialmente de forma positiva, pero las subidas duraderas dependerán de los avances posteriores hacia la red principal, el uso, los flujos de capital y las condiciones generales del mercado. Estos factores contrapuestos respaldan una valoración general neutral.