Los depósitos de grandes inversores y las salidas de los ETF presionan al ETH
Los informes describen grandes transferencias de Ethereum a Kraken, aunque difieren en las cifras y el historial de las carteras. Un informe anterior indicaba que un inversor de largo plazo había depositado 3.000 ETH, valorados en unos 7,23 millones de dólares, después de adquirirlos aproximadamente nueve años antes a unos 18,83 dólares por moneda. Un informe posterior mencionaba un depósito de 7.594 ETH, valorados en unos 17,79 millones de dólares, realizado por un inversor que, según se informó, llevaba un año inactivo y que había comprado 200.000 ETH en la oferta inicial de Ethereum por unos 62.000 dólares. Los depósitos podrían indicar planes de venta, pero ninguno confirma que se haya producido una venta.
En los informes, Ethereum cotizaba en torno a los 2.340–2.400 dólares. La actualización posterior destacó la presión derivada de las retiradas de los ETF de Ethereum al contado de EE. UU., incluidos 60,2 millones de dólares en salidas netas el 27 de octubre y unos 1.260 millones de dólares en salidas durante octubre hasta el 26 de octubre. En cambio, se informó de que las carteras con entre 1.000 y 10.000 ETH habían acumulado alrededor de 40.000 ETH durante la semana anterior. El informe anterior también señaló que el mercado en general se mantenía relativamente plano y que no se había demostrado que la transferencia de la ballena hubiera provocado el movimiento del precio de ETH.
Los operadores vigilan el soporte en torno a los 2.310–2.328 dólares; una ruptura sostenida podría dejar al descubierto los niveles de 2.256 y 2.204 dólares. El informe anterior situaba el soporte en 2.350 dólares y la resistencia entre 2.500 y 2.550 dólares; la actualización posterior señalaba que recuperar los 2.362 dólares y, después, los 2.444–2.453 dólares podría mejorar las perspectivas de recuperación. También se citó una reunión de la Reserva Federal como posible catalizador en el informe anterior. Al no haber ventas confirmadas, las transferencias añaden una posible fuente de oferta, mientras que las salidas de los ETF y la acumulación por parte de grandes carteras ofrecen señales contrapuestas a los operadores de Ethereum.
Bearish
El balance de señales a corto plazo es moderadamente bajista para ETH. Los grandes depósitos en Kraken podrían aumentar la oferta vendedora si sus titulares deciden liquidar, mientras que las importantes salidas de fondos de los ETF de Ethereum al contado apuntan a una menor demanda institucional. Estos factores podrían afectar al sentimiento y dejar vulnerable la zona de soporte de 2.310–2.328 dólares; una ruptura sostenida por debajo podría desencadenar nuevas ventas en dirección a 2.256 y 2.204 dólares. Sin embargo, las transferencias a los exchanges no demuestran que se hayan producido ventas, y la acumulación comunicada por grandes carteras podría absorber parte de la oferta. El informe anterior tampoco encontró pruebas de que la transferencia causara el movimiento del precio. A más largo plazo, el impacto dependerá de si persisten las salidas de los ETF y de si ETH mantiene el soporte o recupera la resistencia. Los depósitos por sí solos no bastan para demostrar que exista una tendencia duradera, por lo que la valoración bajista refleja presión a corto plazo, no un deterioro estructural confirmado.