Ethereum apunta a completar la transición poscuántica para 2028

El investigador de Ethereum Justin Drake afirma que los desarrolladores esperan completar la transición de Ethereum a una seguridad poscuántica y pos-IA para diciembre de 2028, un año antes del objetivo de diciembre de 2029 de la Fundación Ethereum. La fecha de 2028 es una aspiración, no un plazo confirmado; está previsto revisar la hoja de ruta de la fundación en enero de 2027. La transición abarcaría las capas de ejecución, consenso y datos de Ethereum. Su objetivo es abordar los riesgos que afectan a las firmas ECDSA utilizadas por las cuentas normales y a las firmas BLS empleadas por los validadores de prueba de participación. Drake ha señalado que aproximadamente el 72 % de los ETH está en cuentas cuyas claves públicas están expuestas, y ha advertido de que los avances en IA podrían poner en peligro los esquemas de firma actuales incluso antes de que aparezcan ordenadores cuánticos potentes. Los investigadores están evaluando alternativas basadas en hashes, como leanSPHINCS y leanXMSS, además de diseños de disponibilidad de datos resistentes a la computación cuántica. En enero de 2026, la Fundación Ethereum creó un equipo dedicado a la seguridad poscuántica. Los desarrolladores tendrían que completar otras tres actualizaciones de la red en unos dos años, después de un hito previsto para principios de 2027. Los operadores seguirán de cerca ese hito y cualquier revisión oficial de la hoja de ruta; los retrasos podrían aplazar la transición poscuántica de Ethereum hasta 2029 o más adelante. Este trabajo de seguridad a largo plazo es importante, pero no modifica de inmediato el funcionamiento de la red ni constituye un catalizador de mercado a corto plazo.
Neutral
El anuncio representa una ambición de seguridad a largo plazo, no un cambio inmediato en el protocolo de Ethereum ni una fecha de entrega confirmada, por lo que es probable que su efecto directo a corto plazo en la cotización de ETH sea limitado. Los operadores podrían reaccionar a cambios formales en la hoja de ruta o a los avances hacia el hito previsto para 2027, pero el objetivo de 2028 sigue siendo una aspiración y aún se necesitan tres actualizaciones. A más largo plazo, unos avances creíbles en seguridad poscuántica podrían reforzar la confianza en la resiliencia de Ethereum y reducir el riesgo tecnológico percibido. Por el contrario, los retrasos, las dificultades de implementación o las pruebas de que las firmas actuales están más expuestas de lo previsto podrían afectar negativamente al sentimiento del mercado. Como ocurre con otros anuncios de infraestructura con horizontes largos, es probable que la evolución del precio dependa más de la ejecución, la adopción y las condiciones generales del mercado que de la fecha objetivo por sí sola.