Las stablecoins en euros necesitan liquidez compartida para competir

Las stablecoins en euros representan solo una pequeña parte del mercado de las stablecoins, cuya oferta está denominada en dólares estadounidenses en aproximadamente un 99,5 %. El artículo sostiene que la claridad normativa que ofrece MiCA en Europa no se ha traducido en adopción: los tokens en euros siguen fragmentados entre distintas plataformas de cadena de bloques y la escasa actividad de sus mercados dificulta su uso frente a las stablecoins en dólares. Lo que está en juego es cada vez más importante: a finales de 2025, los pagos con stablecoins en Europa alcanzaron, según las estimaciones, los 50.000 millones de dólares anuales, mientras que el 58 % de las empresas internacionales encuestadas afirmó que prevé adoptar stablecoins en un plazo de dos años. El artículo también señala los riesgos de depender de la liquidación en dólares, como la exposición a las sanciones estadounidenses y los costes de conversión de divisas. La propuesta consiste en agrupar la liquidez en euros entre distintas cadenas de bloques mediante la composabilidad síncrona habilitada por pruebas de conocimiento cero, sin depender de puentes de terceros ni de tokens envueltos. EURe, de Monerium, ya está activa, y Qivalis tiene previsto emitir una stablecoin regulada en euros en Ethereum. La Ethereum Economic Zone (EEZ), a la que se espera que se incorpore primero Gnosis Chain, pretende conectar la liquidez y permitir que cada plataforma conserve sus propias reglas. La tesis central del artículo es que unos mercados más profundos y compartidos podrían ayudar a que las stablecoins en euros se utilicen de forma práctica en pagos, liquidaciones y como garantía.
Neutral
El artículo describe un enfoque de infraestructura propuesto y los planes de lanzamiento de proyectos de monedas estables en euros; no confirma un cambio en la demanda general del mercado ni en los precios de los tokens. Por tanto, es probable que el impacto directo en la negociación sea limitado, lo que respalda una perspectiva neutral para el mercado cripto en su conjunto. Los operadores pueden seguir de cerca la actividad de EURe, los planes de emisión de Qivalis y la adopción de Ethereum Economic Zone y Gnosis Chain en busca de señales de crecimiento de la liquidez en cadena denominada en euros. A corto plazo, el anuncio podría atraer la atención hacia las monedas estables en euros y los ecosistemas relacionados, pero es probable que sus efectos en el mercado dependan de las integraciones reales, la profundidad de negociación y los volúmenes de transacciones. Las cifras de oferta de monedas estables, por sí solas, no permiten determinar la dirección de los precios a corto plazo. Históricamente, las nuevas infraestructuras de cadena de bloques y las iniciativas de tokens regulados suelen despertar interés antes de generar una liquidez significativa; los anuncios pueden tener un efecto pasajero cuando el despliegue o la adopción por parte de los usuarios se retrasan. A largo plazo, la liquidez compartida y la composabilidad entre cadenas podrían hacer que las monedas estables en euros resultasen más útiles para los pagos, la liquidación y las garantías, además de reducir la fragmentación entre plataformas. Esto podría impulsar la actividad en los ecosistemas conectados. Sin embargo, las afirmaciones del artículo miran al futuro: la ejecución técnica, el cumplimiento normativo, el acceso de los emisores, la demanda de los usuarios y la competencia de las monedas estables dominantes denominadas en dólares siguen siendo riesgos clave. Los 50.000 millones de dólares en pagos europeos con monedas estables que se citan y la adopción empresarial prevista apuntan a un potencial, pero no garantizan que las monedas estables en euros vayan a captar una cuota significativa.