Europol insta a actualizar la criptografía para resistir la computación cuántica y señala los riesgos de migración de Bitcoin

Europol ha instado al sector de las criptomonedas a prepararse ante las amenazas de la computación cuántica, al tiempo que ha subrayado que ningún ordenador cuántico conocido puede vulnerar actualmente los monederos de criptomonedas y que no está claro cuándo podría materializarse una amenaza práctica. Sus informes, publicados el 7 de octubre, señalan que el principal riesgo son las claves públicas de los monederos que han quedado expuestas: un ordenador cuántico suficientemente potente podría derivar las claves privadas correspondientes y robar los fondos. Se considera que las funciones hash de las cadenas de bloques son más resistentes, y Europol afirma que no hay pruebas claras de que se estén recopilando datos cifrados a gran escala para descifrarlos en el futuro, aunque la información sensible que deba conservarse durante mucho tiempo podría seguir siendo un objetivo. Europol recomienda a los proveedores de monederos probar la criptografía poscuántica, a los proyectos de cadenas de bloques planificar actualizaciones de protocolo y al sector mejorar la gestión de claves. Puede que los usuarios tengan que trasladar sus fondos a monederos resistentes a la computación cuántica cuando estén disponibles; en el caso de monederos cuyas claves públicas ya estén expuestas, la medida de protección propuesta es transferir los fondos a un monedero nuevo con una clave que no se haya expuesto. La transición requerirá coordinación entre desarrolladores, plataformas, custodios y usuarios, y podría durar años. En 2024, el NIST finalizó tres normas poscuánticas y recomendó iniciar la transición; está previsto retirar progresivamente los algoritmos vulnerables antes de 2035, y los sistemas de mayor riesgo deberán hacerlo antes. Bitcoin se enfrenta a dificultades particulares para llevar a cabo la migración. Un estudio citado calcula que migrar todos los UTXO de Bitcoin podría exigir al menos 76 días de inactividad acumulada de la red, o unos 300 días si se destinara a ese proceso una cuarta parte de la capacidad de los bloques. Las firmas poscuánticas podrían ser entre 10 y 120 veces más grandes que las firmas ECDSA actuales, lo que podría aumentar la congestión y las comisiones por transacción. Los desarrolladores de Bitcoin debaten propuestas de migración, entre ellas el borrador BIP-361, mientras otros proyectos de cadenas de bloques y custodios prueban controles resistentes a la computación cuántica. El mensaje de Europol es que hay que prepararse para un riesgo a largo plazo, no esperar un colapso inminente de las criptomonedas.
Neutral
Los informes describen un desafío de seguridad a largo plazo, no una amenaza inmediata para Bitcoin ni para el mercado de las criptomonedas en general. Europol afirma que actualmente ningún ordenador cuántico conocido puede deducir las claves privadas de los monederos a partir de las claves públicas, y que no se sabe con certeza cuándo será posible disponer de capacidades cuánticas prácticas. Esto limita la probabilidad de que se produzca una reacción directa e inmediata en los precios. A corto plazo, la noticia podría suscitar un debate sobre la seguridad de los monederos y llamar la atención sobre las propuestas de migración de Bitcoin, pero no señala que haya un ataque activo ni una pérdida inmediata de funcionalidad de la red. A más largo plazo, la transición podría generar costes e incertidumbre para Bitcoin. Las firmas poscuánticas de mayor tamaño podrían ejercer presión sobre la capacidad de los bloques y las comisiones por transacción, mientras que migrar los UTXO existentes podría requerir una coordinación exhaustiva y, según las estimaciones citadas, una capacidad de red considerable o periodos de inactividad. Estos problemas podrían afectar negativamente al sentimiento del mercado si las actualizaciones parecen lentas o generan controversia. Por el contrario, las pruebas tempranas, el trabajo en estándares y las actualizaciones coordinadas podrían reducir el riesgo de una pérdida de confianza repentina. Como no se ha informado de ninguna vulneración inmediata y tampoco hay pruebas claras de una recopilación sistemática de datos, el impacto general en el precio se considera neutral. Cualquier efecto futuro dependerá de los avances técnicos, las decisiones sobre las actualizaciones y la percepción de los operadores sobre los riesgos de la migración.