Pronóstico EUR/USD 2026: la Fed recorta mientras el BCE mantiene — Niveles clave a vigilar
EUR/USD es el par de divisas más líquido del mundo y entra en 2026 alrededor de 1,17, tras un repunte en 2025 y principios de 2026. El motor principal del artículo es la diferencia de tipos: el tipo de depósito del BCE se mantiene en 2,00% mientras que el tipo de los fondos federales de la Fed está en 3,50%–3,75%. Los mercados descuentan una o dos bajadas adicionales de 25 pb por parte de la Fed en 2026, lo que reduciría la brecha de ~162 pb hacia ~112 pb y favorecería una recuperación gradual del euro.
Los principales bancos se agrupan en pronósticos más altos para EUR/USD, con rangos de fin de año aproximadamente entre 1,15 y 1,28. Llamadas específicas incluyen a Goldman Sachs (~1,25) y J.P. Morgan / ING (~1,22); Scotiabank estima ~1,24. El artículo señala la paciencia del BCE tras la moderación de la inflación (inflación general ~1,9%, subyacente ~2,3%), pero la inflación de servicios por encima del 3% sigue siendo el punto conflictivo.
Los niveles técnicos destacados para EUR/USD incluyen soportes en 1,1476 (mínimo de marzo), 1,1400 y 1,1200; resistencias en 1,1800, 1,1837 y 1,1974, con 1,2000 como barrera psicológica/optiva clave. El escenario alcista apunta a alrededor de ~1,25 si continúa el alivio de la Fed y el BCE mantiene su postura; el escenario bajista advierte de una caída hacia ~1,10–1,12 si hay aranceles de EEUU, inflación estadounidense persistente (core PCE ~3,0%) o un renovado movimiento de aversión al riesgo que impulse la demanda de refugio en el dólar.
Para los operadores de criptomonedas, la implicación práctica es cómo la narrativa de la diferencia de tipos puede cambiar la volatilidad y la liquidez entre activos. El artículo también promueve operar perps de EUR/USD en BitMEX usando colateral BTC/USDT.
Neutral
La conclusión del artículo es esencialmente que el recorrido del EUR/USD está determinado por el “estrechamiento/no estrechamiento del diferencial” —esto afecta de forma indirecta al mercado crypto, y no constituye un sesgo inequívoco alcista o bajista. Si el diferencial se estrecha según lo esperado (la Fed recorta tipos mientras el BCE se mantiene), normalmente debilitaría al dólar y podría favorecer cierta aversión al riesgo; pero también cabe el escenario bajista: si se imponen aranceles en EE. UU., la inflación resulta pegajosa y frena recortes de la Fed, o se produce un episodio global de aversión al riesgo, la demanda de refugio por el dólar podría dispararse y EUR/USD podría caer con fuerza.
Por analogía histórica, cuando el dólar experimenta una fuerte volatilidad por cambios rápidos en expectativas sobre el diferencial, eso suele transmitirse al segmento de activos de riesgo de las criptomonedas (BTC/ETH, etc.) —a corto plazo el comportamiento puede depender más de la “liquidez en dólares y el sentimiento de riesgo” que de un único factor fundamental. A largo plazo, si en 2026 se confirma una tendencia de “dólar relativamente más débil”, ello podría favorecer las valoraciones de activos de riesgo; no obstante, el artículo también enumera riesgos extremos relacionados con aranceles, energía, recesión y deuda, por lo que la dirección no es segura. En consecuencia, el impacto neto sobre el mercado crypto es más cercano a neutral: los traders deben vigilar cada revaloración de expectativas sobre el diferencial del dólar y la volatilidad intermercado que estas generan.
Además, los niveles técnicos que el artículo señala (1.1476/1.1400/1.1200 y 1.1800/1.1974/1.2000) reforzarán puntos de activación para trading de corto plazo y pueden amplificar la volatilidad en futuros y contratos perp en torno a los eventos, pero el impacto sobre la estabilidad general del mercado crypto dependerá de si los datos macro y el sentimiento de riesgo se alinean con la narrativa de “estrechamiento del diferencial”.