La Fed mantiene los tipos mientras los inversores se centran en los resultados tecnológicos y la IA
La Reserva Federal mantuvo su tipo de interés de referencia entre el 3,75 % y el 4 % en una votación de 10 a 2, alegando que la inflación sigue siendo elevada y que hacen falta más datos económicos. Los dos responsables que discreparon, Lisa D. Cook y Beth M. Hammack, apoyaron una subida de 25 puntos básicos, lo que añadió un tono más restrictivo a la decisión. El presidente, Kevin Warsh, afirmó que la Fed seguirá vigilando la inflación y los datos económicos.
Las bolsas estadounidenses registraron avances modestos, lideradas por el Nasdaq, mientras los inversores centraban su atención en los resultados de las empresas tecnológicas y en la renovada demanda de valores relacionados con la inteligencia artificial. Entre los catalizadores figuraron la presentación de la solicitud de salida a bolsa de Anthropic y varios acuerdos de financiación con proveedores de chips. Los analistas prevén que los beneficios del tercer trimestre del S&P 500 crezcan entre un 25 % y un 27 %, impulsados en parte por el gasto en infraestructuras de IA.
La decisión de la Fed mantiene elevados los costes de financiación, por lo que el crecimiento de los beneficios empresariales cobra importancia para las valoraciones bursátiles. Los inversores estarán atentos a las previsiones de gasto de capital de las grandes tecnológicas, a la demanda de chips y a los próximos datos de inflación para averiguar si la Fed podría adoptar una postura aún más restrictiva.
Neutral
La noticia no tiene un catalizador directo para las criptomonedas, por lo que su impacto probable en el mercado es neutral. La Reserva Federal mantuvo los tipos sin cambios, lo que evita una sorpresa inmediata de endurecimiento, pero los dos votos a favor de una subida de 25 puntos básicos indican que algunos responsables políticos consideran que persisten los riesgos de inflación. Esta división de tono más restrictivo podría limitar las expectativas de recortes de tipos y pesar sobre los activos de riesgo, incluidos Bitcoin y otras criptomonedas, si los operadores empiezan a anticipar unas condiciones financieras más restrictivas.
A corto plazo, las criptomonedas podrían reaccionar a los cambios en los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU., el dólar y el sentimiento hacia las acciones tecnológicas, más que a la decisión de la Fed por sí sola. Un repunte sostenido de las acciones de inteligencia artificial y tecnología puede favorecer un mayor apetito por el riesgo, mientras que unos resultados decepcionantes o datos de inflación más elevados podrían provocar una caída generalizada de los activos especulativos. En el pasado, decisiones similares de mantener los tipos sin cambios han provocado a menudo reacciones iniciales moderadas cuando se esperaban ampliamente; los movimientos posteriores han estado impulsados por las perspectivas de política monetaria y los datos económicos.
A más largo plazo, la cuestión clave es si la inflación se moderará lo suficiente como para permitir una eventual flexibilización de la política monetaria. Históricamente, unos tipos más bajos y una mayor liquidez han favorecido los mercados de criptomonedas, mientras que unos tipos elevados durante mucho tiempo pueden limitar la inversión y el apalancamiento. Por ello, los operadores deberían seguir las publicaciones de datos de inflación, las comunicaciones de la Fed, los planes de gasto de las empresas tecnológicas y los indicadores de mercado, como los rendimientos de los bonos del Tesoro y el dólar. Estos factores podrían influir en la volatilidad de las criptomonedas, pero el artículo por sí solo no establece una dirección claramente alcista ni bajista.