Decisión de la Fed sobre los tipos: los operadores de Bitcoin se preparan para una pausa con sesgo restrictivo

Los mercados esperan que la Reserva Federal mantenga hoy su tipo de referencia entre el 3,75 % y el 4,00 %, con una probabilidad superior al 90 % según los contratos de futuros. La Fed subió los tipos en septiembre por primera vez desde 2023, cuando la inflación alcanzó el 3,7 % y el precio del petróleo se acercó a los 100 dólares por barril. La contratación se ha ralentizado, lo que complica aún más el equilibrio entre la inflación y el crecimiento económico. La decisión de la Fed sobre los tipos aún podría inquietar a los mercados si sus responsables apuntan a otra subida. Los futuros sitúan en el 75 %-80 % la probabilidad de una subida de un cuarto de punto en la reunión del 8 y 9 de diciembre. El bitcoin cotiza cerca de los 80.700 dólares, mientras los operadores vigilan una zona de resistencia. Unos rendimientos más altos de los bonos del Tesoro pueden restar atractivo a activos volátiles como el bitcoin, mientras que las posiciones apalancadas pueden amplificar los movimientos mediante liquidaciones. Por ello, el comunicado de la Fed y cualquier voto discrepante podrían influir en las operaciones con criptomonedas a corto plazo.
Bearish
La pausa de tipos prevista está en gran medida descontada, por lo que la decisión en sí podría tener un impacto limitado. El riesgo para las criptomonedas es que se mantengan los tipos con un tono restrictivo: las autoridades podrían dejarlos sin cambios y, al mismo tiempo, reforzar la posibilidad de otra subida en diciembre. La persistencia de la inflación, el petróleo cerca de los 100 dólares por barril y los rendimientos de los bonos del Tesoro en torno al 5 % podrían mantener las condiciones financieras restrictivas. Unos rendimientos más altos pueden restar atractivo a activos volátiles y de bajo rendimiento, como Bitcoin, e incitar a los operadores a reducir riesgos. Bitcoin, cerca de los 80.700 dólares, también se aproxima a una zona en la que los vendedores han frenado anteriormente las subidas. Si el comunicado de la Fed o las votaciones refuerzan las expectativas de una subida en diciembre, las ventas a corto plazo podrían intensificarse; las posiciones apalancadas podrían añadir volatilidad mediante liquidaciones. Se produjo una dinámica similar tras el discurso de agosto del presidente de la Fed, Kevin Warsh, en Jackson Hole, cuando se liquidaron unos 481 millones de dólares en posiciones de criptomonedas en 24 horas, la mayoría de ellas largas. Ese ejemplo muestra cómo las señales de política monetaria pueden amplificar los movimientos, aunque no permite predecir la dirección ni la magnitud de la próxima reacción. A más largo plazo, el efecto dependerá de si la inflación se modera y de si cambia la trayectoria de la política de la Fed. Una pausa sin una señal más contundente de endurecimiento podría aliviar la presión sobre las criptomonedas, mientras que una inflación persistente y unos tipos elevados durante más tiempo seguirían siendo un obstáculo. La respuesta del mercado también dependerá del posicionamiento y de los datos económicos que vayan llegando, no solo de la decisión sobre los tipos.