Las salidas de los ETF de Ethereum se intensifican mientras ETH se queda atrás de Bitcoin
Los ETF de Ethereum al contado de EE. UU. registraron salidas netas de 320,1 millones de dólares entre el 12 y el 16 de octubre, por encima de los 228,4 millones retirados de los ETF de Bitcoin al contado. Las salidas también fueron mayores en relación con el tamaño de los fondos: alrededor del 2,1 % de los 14.946 millones de dólares en activos netos de los ETF de Ethereum, frente a aproximadamente el 0,2 % de los 104.290 millones de los ETF de Bitcoin. Las retiradas combinadas de ambas categorías sumaron unos 548,5 millones de dólares.
ETHA, de BlackRock, concentró cerca de 299 millones de dólares de las salidas de los ETF de Ethereum, más del 90 % del total neto semanal de la categoría. IBIT, también de BlackRock, encabezó las salidas de los ETF de Bitcoin, con 165,4 millones de dólares. Los ETF de Ethereum solo registraron una jornada con flujos positivos entre el 1 y el 16 de octubre; las salidas netas acumuladas alcanzaron los 954,8 millones de dólares y las retiradas semanales prolongaron a tres semanas la racha de salidas de la categoría. Las entradas netas acumuladas desde el lanzamiento de los fondos seguían siendo positivas.
Las cifras reflejan las creaciones y los reembolsos de participaciones de los fondos, no los cambios en los activos causados por las cotizaciones del mercado, y no explican los motivos de los inversores. Ethereum cayó un 3,6 % en la semana hasta el 18 de octubre, frente al descenso del 1,4 % de Bitcoin; el 18 de octubre, BTC cotizaba cerca de los 81.238 dólares y ETH, de los 2.386 dólares. Las salidas concentradas de ETHA, el peor comportamiento relativo de ETH y la competencia de los rendimientos del staking son factores posibles, no causas confirmadas. Los operadores estarán atentos a si se moderan las salidas de los ETF de Ethereum y a si los flujos siguen divergiendo de los de los ETF de Bitcoin.
Bearish
Las salidas pronunciadas y sostenidas son una señal negativa a corto plazo para ETH: apuntan a una menor demanda de exposición a Ethereum a través de ETF, con las retiradas concentradas en ETHA. La caída semanal más acusada de ETH frente a BTC refuerza su debilidad relativa y podría llevar a los operadores más cautos a reducir su exposición o esperar a que los flujos se estabilicen. Estas señales pueden lastrar el sentimiento y amplificar la volatilidad a corto plazo, pero los flujos de ETF por sí solos no determinan la causa de los movimientos de precios ni garantizan nuevas caídas. A más largo plazo, conviene prestar atención a la racha de salidas de tres semanas y a la posible competencia de los rendimientos del staking, mientras que las entradas acumuladas positivas desde el lanzamiento y la posibilidad de que disminuyan los reembolsos podrían limitar el impacto. La clasificación es bajista para ETH, no una previsión de una caída sostenida del mercado.