Francia impulsa la declaración de criptoactivos en autocustodia por valor de 100.000 €

La Asamblea Nacional de Francia ha aprobado una enmienda que obliga a los contribuyentes a declarar las criptomonedas en autocustodia cuyo valor sea de al menos 100.000 € a 31 de diciembre. La enmienda se aprobó en primera lectura del presupuesto de 2027 por 150 votos a favor y 44 en contra, con ocho abstenciones. La propuesta podría imponer multas de hasta 10.000 € por no declarar esos activos, pero no los gravaría. La medida aún no es ley: debe superar el resto del proceso presupuestario, incluido el examen del Senado. La enmienda no especifica cómo se haría la declaración ni qué método se usaría para valorar los activos. El ministro David Amiel cuestionó que la autodeclaración ayudara a descubrir el fraude fiscal, mientras que el promotor de la propuesta, Charles de Courson, afirmó que las declaraciones de fin de año podrían ayudar a identificar grandes patrimonios en criptomonedas. Los defensores de Bitcoin han expresado su preocupación por la privacidad ante la posibilidad de vincular la información de las carteras con la identidad de sus titulares. Por separado, las normas DAC8 de la UE obligarán a los proveedores de servicios de criptoactivos a informar sobre determinadas transacciones a partir de 2026, incluidas algunas transferencias a carteras de autocustodia gestionadas por proveedores. Para los operadores, la votación apunta a un posible aumento de la supervisión fiscal de las criptomonedas en Francia, aunque su impacto directo en los precios probablemente será limitado mientras la aprobación siga pendiente.
Neutral
La propuesta se refiere a obligaciones de información, no a un impuesto directo sobre las tenencias de criptomonedas ni a una restricción de la autocustodia, y aún no ha completado el proceso legislativo. Los resúmenes no señalan ningún cambio inmediato en los fundamentos de Bitcoin ni en la oferta y la demanda de criptomonedas, por lo que es improbable que se produzca un efecto sostenido sobre el precio. A corto plazo, la votación podría provocar una volatilidad limitada impulsada por los titulares o cierta cautela entre los tenedores franceses, especialmente por las cuestiones de privacidad y las posibles multas, pero es probable que el impacto sea local y esté motivado por el sentimiento del mercado. A más largo plazo, si se aprueba, la norma de información y los requisitos de la DAC8 de la UE podrían elevar los costes de cumplimiento y llevar a algunos tenedores a replantearse la custodia o la actividad de compraventa. Estos efectos podrían influir en la participación regional, pero por sí solos no establecerían una tendencia direccional clara para BTC; es más probable que los operadores estén pendientes de la legislación definitiva y de los indicadores generales del mercado.