Greenlight Capital registra pérdidas en el tercer trimestre y cuestiona las valoraciones de la IA

Los fondos de Greenlight Capital perdieron un 3,3% en el tercer trimestre de 2026, por debajo de la subida del 2,3% del S&P 500. El fondo de cobertura afirmó que sus posiciones largas cayeron un 8,5%, mientras que las posiciones cortas ganaron un 7,1%. La mayor apuesta ganadora de su cartera larga fue DHT Holdings, propietaria de buques cisterna, que subió un 45%; en cambio, varias acciones de los sectores inmobiliario residencial, financiero y del juego sufrieron fuertes caídas. Greenlight Capital también puso en duda que las empresas de IA puedan obtener rentabilidades que justifiquen las enormes inversiones y las elevadas valoraciones del sector. Sostuvo que la intensa competencia y los modelos de código abierto podrían limitar la capacidad de los proveedores para fijar precios, de modo que gran parte del beneficio económico de la IA recaería en los usuarios y no en las empresas tecnológicas. La firma estimó que los ingresos actuales de la IA procedentes de los usuarios finales son inferiores a 100.000 millones de dólares y señaló que la demanda futura podría no respaldar el gasto previsto. Las posiciones macroeconómicas del fondo perdieron un 2% en el trimestre, en gran medida debido a una apuesta por una bajada de los tipos de interés en EE. UU. Su rentabilidad acumulada en lo que va de año fue del -1,5%, frente a la subida del 12,7% del S&P 500.
Neutral
La carta no anuncia ninguna inversión en criptomonedas, cambio de política o acontecimiento que afecte directamente a los mercados de criptoactivos, por lo que se espera que su impacto sea neutro. Sus principales temas —el escepticismo sobre las valoraciones de la IA, la presión competitiva sobre los proveedores tecnológicos y la incertidumbre sobre los tipos de interés en Estados Unidos— podrían influir en el apetito por el riesgo en general, pero cualquier efecto sobre Bitcoin u otros activos digitales sería indirecto. A corto plazo, los operadores podrían interpretar las preocupaciones de Greenlight como una señal de cautela respecto a los activos muy valorados y guiados por el impulso. Si inquietudes similares se extendieran por los mercados, los inversores podrían reducir su exposición a los tokens especulativos, junto con las acciones de crecimiento. Por otro lado, el argumento del fondo no demuestra que vaya a producirse un colapso inmediato del sector de la IA ni un cambio específico en el mercado cripto, por lo que, por sí solo, es poco probable que provoque un movimiento sostenido en los activos digitales. A más largo plazo, el debate sobre si la inversión en IA puede generar suficientes ingresos de los usuarios finales podría afectar a las valoraciones tecnológicas y a la asignación de capital. Los criptoactivos podrían reaccionar si esto modifica las condiciones de liquidez o el sentimiento general hacia el riesgo. Las expectativas sobre los tipos de interés son otro posible canal de transmisión: los recortes de tipos han respaldado a menudo los activos de riesgo, mientras que las expectativas de una política más restrictiva pueden perjudicarlos. Sin embargo, esta carta informa de una posición perdedora de Greenlight sobre los tipos, no de un cambio en la política de la Reserva Federal. Por tanto, los operadores deberían considerarla un indicador general del sentimiento del mercado, no un catalizador directo para las criptomonedas, y seguir de cerca los tipos, la liquidez, los flujos de Bitcoin y los movimientos generales de los mercados bursátiles.