Las acciones de Intel se desploman pese a la demanda de IA por unas previsiones débiles

Las acciones de Intel cayeron casi un 30 % el viernes, hasta los 65,76 dólares, y borraron más de 146.000 millones de dólares de su valor de mercado, después de que el fabricante de chips presentara unas previsiones para el cuarto trimestre inferiores a las esperadas. Fue su mayor caída en una sola jornada en más de 50 años. Intel prevé unos ingresos de entre 15.000 y 16.000 millones de dólares en el cuarto trimestre, por debajo de los 17.070 millones que estimaban los analistas. Prevé un beneficio ajustado por acción de 0,25 dólares, frente a los 0,43 dólares esperados. Estas previsiones eclipsaron unos resultados del tercer trimestre mejores: los ingresos aumentaron un 21 % interanual, hasta los 16.500 millones de dólares, y el beneficio ajustado por acción alcanzó los 0,52 dólares. La demanda de procesadores para servidores de IA está creciendo rápidamente. La división de centros de datos e inteligencia artificial de Intel registró unos ingresos de 7.300 millones de dólares, un 78 % más que un año antes. Sin embargo, las limitaciones de fabricación y empaquetado, la menor demanda de PC y un accidente en una fábrica de Israel están restringiendo la producción y presionando los márgenes. Intel prevé que su margen bruto caiga al 38 % en el cuarto trimestre, frente al 44,1 % del tercero. La empresa también advirtió de que probablemente no generará flujo de caja libre positivo el próximo año, mientras invierte con intensidad para ampliar su capacidad de fabricación y competir con TSMC. La inversión de 5.000 millones de dólares de Nvidia y un posible acuerdo de fabricación con Apple han alimentado las esperanzas de recuperación de Intel, pero a los inversores les siguen preocupando la ejecución, el gasto y las perspectivas del mercado de PC. La fuerte caída de las acciones de Intel pone de relieve la distancia entre la sólida demanda de IA y la capacidad de la empresa para suministrar chips de forma rentable.
Neutral
La noticia es neutral para el mercado de las criptomonedas, ya que trata sobre las previsiones de resultados y la capacidad de fabricación de Intel, no sobre criptoactivos, actividad de cadena de bloques o regulación. El informe no establece un vínculo directo entre la caída del precio de las acciones de Intel y los movimientos de Bitcoin. El widget de mercado integrado muestra que Bitcoin ha bajado un 5,44 % en 24 horas, pero esa cifra por sí sola no demuestra que los resultados de Intel hayan provocado la caída. A corto plazo, una fuerte venta de acciones de una gran empresa tecnológica puede aumentar la cautela si los operadores la interpretan como una señal de menor inversión relacionada con la IA o de un apetito por el riesgo más débil en general. En periodos de aversión al riesgo, las criptomonedas a veces se mueven al mismo ritmo que las acciones tecnológicas, por lo que los operadores pueden vigilar la evolución del precio de Bitcoin, el volumen y el comportamiento general de los mercados bursátiles para buscar confirmación. Sin embargo, es poco probable que las limitaciones de producción específicas de Intel alteren por sí solas de forma significativa la negociación de criptomonedas o la estabilidad del mercado. A más largo plazo, el informe podría afectar al sentimiento en torno a la infraestructura de IA y al suministro de semiconductores. En el pasado, las decepciones en los resultados de empresas tecnológicas han coincidido en ocasiones con presiones sobre los activos de riesgo, pero la reacción de las criptomonedas ha variado y suele depender más de las expectativas sobre los tipos de interés, la liquidez, la regulación y la demanda específica de criptoactivos. Por tanto, la valoración más razonable es neutral: cualquier repercusión probablemente sería indirecta y dependería de las condiciones generales del mercado.