El desplome del KOSPI lleva a los jóvenes inversores surcoreanos a recortar gastos

El índice KOSPI de Corea del Sur cayó alrededor de un 40 % desde su máximo de 9.114,55 puntos, alcanzado el 22 de junio, hasta los 5.469,47 puntos el 26 de octubre, antes de recuperarse hasta los 5.937,66 el 29 de octubre. La fuerte caída ha llevado a muchos inversores jóvenes a reducir el gasto doméstico y a buscar trabajos adicionales para hacer frente a las pérdidas. Un oficinista de 26 años dijo que había perdido el equivalente a dos meses de sueldo y que había limitado sus gastos semanales a 20.000 wones. Otros inversores han recurrido a los llamados «grupos de mendigos» en internet, donde los miembros vigilan los gastos de los demás, y han aceptado trabajos a tiempo parcial. Algunos comunicaron pérdidas en Samsung Electronics, SK Hynix y ETF apalancados. Los riesgos financieros para los inversores más jóvenes han aumentado a la vez que las ventas masivas. El saldo de su financiación con margen se multiplicó por 2,4: pasó de 1,76 billones de wones a finales de 2024 a 4,19 billones a finales de junio. Las pérdidas por operaciones con productos cotizados apalancados sobre acciones individuales en diez corredurías alcanzaron los 2,32 billones de wones a 14 de agosto. La caída del mercado también está lastrando el consumo: los pagos con tarjeta de crédito en restaurantes descendieron un 8 % interanual entre el 3 y el 9 de octubre. Los analistas advierten de que endeudarse para invertir en un entorno de tipos de interés elevados podría deteriorar las finanzas de los hogares y debilitar el consumo. En cuanto a quienes operan con criptomonedas, el informe señala un posible riesgo indirecto: la caída del valor de los activos y unos presupuestos familiares más ajustados podrían reducir el apetito por las inversiones especulativas, aunque no informa de movimientos directos en el mercado de las criptomonedas.
Neutral
El informe no describe un movimiento directo en los precios de las criptomonedas, los volúmenes de negociación ni la infraestructura del mercado, por lo que sería prematuro extraer una conclusión direccional sobre el mercado cripto. El vínculo más relevante se da a través del apetito de los inversores por el riesgo y de la situación financiera de los hogares. Una fuerte caída de la bolsa, el aumento de la deuda con margen y las pérdidas en productos apalancados pueden hacer que los inversores sean más prudentes y reducir potencialmente la demanda de activos especulativos como las criptomonedas. Esto supone un posible obstáculo a corto plazo, sobre todo si la venta masiva de acciones continúa o provoca un desapalancamiento más amplio. También hay límites a esta inferencia. El artículo se centra en la renta variable surcoreana y el gasto de los consumidores, no en las tenencias ni en los flujos de criptomonedas. El rebote parcial del KOSPI hasta el 29 de octubre muestra que la caída no fue ininterrumpida, mientras que el artículo no aporta pruebas de que los inversores coreanos estén vendiendo criptomonedas para cubrir las pérdidas bursátiles. Episodios similares de tensión en los mercados de renta variable pueden provocar a veces ventas en distintas clases de activos cuando los operadores buscan liquidez, pero el efecto sobre las criptomonedas es irregular y depende de factores más amplios, como la dinámica del bitcoin, la liquidez, las expectativas sobre los tipos de interés y el sentimiento global hacia el riesgo. A corto plazo, los operadores pueden vigilar el KOSPI, el apalancamiento de los inversores minoristas coreanos, las condiciones crediticias y los flujos de los exchanges de criptomonedas para detectar indicios de contagio. A más largo plazo, una presión financiera persistente sobre los hogares y un consumo más débil podrían perjudicar el apetito por el riesgo, pero este informe por sí solo no demuestra que exista una tendencia bajista sostenida para las criptomonedas. Por tanto, la valoración general es neutral, con un posible riesgo a la baja si las tensiones financieras se extienden más allá de la renta variable.