Los rendimientos de los bonos municipales alcanzan su nivel más alto desde 2008 mientras se disparan las entradas en ETF

Los rendimientos de los bonos municipales alcanzaron máximos de varios años: los bonos municipales con calificación AAA ofrecían un 4,58 % a finales de septiembre, el nivel más alto al cierre de mes desde octubre de 2008, frente al 3,47 % de finales de junio. La subida se debió al aumento de los tipos de interés y al renovado temor a la inflación, no a un deterioro de la calidad crediticia. Para los inversores sujetos a un tipo impositivo del 24 %, el rendimiento de los bonos municipales AAA equivale al 6,03 % antes de impuestos; para quienes tributan al 37 %, equivale al 7,27 %. Ambos superan el rendimiento del 5,56 % del índice U.S. Aggregate Bond. En septiembre, los ETF de bonos municipales captaron casi 14.000 millones de dólares, una cifra récord, mientras que los fondos abiertos de bonos municipales registraron salidas de 11.000 millones. Las condiciones crediticias siguen siendo relativamente sólidas. Los bonos municipales con calificación BBB han registrado impagos a una tasa aproximada de un tercio de la de los bonos corporativos con una calificación similar. La prima de rendimiento frente a los bonos municipales AAA es de 75 puntos básicos, por debajo de su media a largo plazo. El artículo destaca el aumento de los ingresos procedentes de los bonos municipales y la fuerte demanda de ETF, junto con la resiliencia de la calidad crediticia.
Neutral
Se trata principalmente de una actualización del mercado de bonos municipales, por lo que no tiene un catalizador directo para los precios de las criptomonedas. El aumento de los rendimientos que se ha comunicado refleja unos tipos de interés más altos y la preocupación por la inflación, factores que pueden influir indirectamente en las criptomonedas a través de los cambios en los rendimientos de los bonos del Tesoro, las expectativas de liquidez y el apetito por el riesgo. En periodos anteriores de endurecimiento monetario o de subida de los rendimientos de los bonos, los operadores han reevaluado con frecuencia el atractivo de los activos de mayor riesgo que no generan rendimientos, lo que en ocasiones ha presionado a las criptomonedas; sin embargo, la relación no es constante y depende de la liquidez general y del posicionamiento del mercado. A corto plazo, nuevas subidas de tipos o unas perspectivas de inflación más elevadas podrían presionar a los activos de riesgo, incluidas las criptomonedas, mientras que una caída de los rendimientos podría favorecerlas. El artículo no demuestra por sí mismo que haya habido un nuevo cambio en la política monetaria, y los sólidos flujos hacia los ETF de bonos municipales y la resiliencia de los datos crediticios se refieren a otra clase de activos. A más largo plazo, es poco probable que la demanda de bonos municipales y los diferenciales de crédito determinen la dirección de las criptomonedas. Los operadores de criptomonedas deberían vigilar, en cambio, las orientaciones de los bancos centrales, los datos de inflación, los rendimientos de los bonos del Tesoro, la fortaleza del dólar y los flujos específicos del mercado cripto. En conjunto, la información no basta para justificar una previsión direccional sobre el mercado de las criptomonedas, por lo que se espera un impacto neutral.