El giro de los mineros de Bitcoin hacia la IA, afectado por un retraso eléctrico de Nscale
Microsoft ha abandonado sus planes para construir un centro de datos de IA de 50 megavatios en Loughton, Essex, que iba a ser operado por Nscale, una empresa surgida del sector de la minería de Bitcoin. UK Power Networks advirtió de que quizá no haya suficiente electricidad disponible en la red hasta principios o mediados de la década de 2030, mucho después de la fecha de puesta en marcha prevista para 2027. La instalación estaba destinada a dar soporte a Microsoft Azure con 23.040 chips de Nvidia. Nscale ha retirado sus equipos y está estudiando opciones energéticas alternativas, aunque afirma que sus otros contratos con Microsoft siguen vigentes.
Este revés pone de relieve que el acceso a la electricidad es un riesgo importante para los mineros de Bitcoin que se están orientando hacia los centros de datos de IA. Las solicitudes de conexión a la red para centros de datos en el Reino Unido suman alrededor de 73 gigavatios. Según datos de CoinShares citados en el artículo, los mineros han contratado más de 4 gigavatios de capacidad de IA, pero solo unos 550 megavatios generan ingresos. El volumen de contratos pendiente supera los 100.000 millones de dólares, frente a unos ingresos anualizados de IA de aproximadamente 1.000 millones.
Se calcula que construir instalaciones de IA cuesta entre 8 y 15 millones de dólares por megavatio, frente a los aproximadamente 700.000 a 1 millón de dólares que cuestan las instalaciones de minería de Bitcoin. El retraso de Nscale subraya la brecha entre las ambiciones de los mineros de Bitcoin en el ámbito de la IA y su capacidad para asegurar el suministro eléctrico, poner en marcha la capacidad y generar ingresos. Esto podría aumentar la presión financiera sobre las empresas que apuestan por esta transición, pero no tiene un efecto directo claro sobre el precio de Bitcoin.
Neutral
El retraso supone un contratiempo para Nscale y pone de relieve los riesgos de ejecución, suministro eléctrico y financiación a los que se enfrentan los mineros de Bitcoin al expandirse hacia la infraestructura de IA. Sin embargo, los informes no indican cambios en la red, la oferta, la demanda o la regulación de Bitcoin, por lo que no hay un catalizador directo claro para el precio de BTC. A corto plazo, los operadores podrían interpretar la noticia como una señal negativa para las empresas mineras cotizadas y el sector de la infraestructura de IA, pero es probable que cualquier repercusión en Bitcoin sea limitada. A más largo plazo, las persistentes limitaciones de suministro eléctrico podrían afectar a las estrategias empresariales de los mineros y al sentimiento de los inversores hacia el sector, mientras que el efecto sobre BTC dependería de si esas presiones provocan cambios sustanciales en la capacidad de minería o en las ventas de los mineros. No se ha constatado ningún cambio de ese tipo en este caso, por lo que resulta apropiado clasificarlo como neutral.