La inflación de OSMO llega a su fin mientras las recompensas por staking pasan a depender de los ingresos del protocolo

Osmosis ha puesto fin a la emisión inflacionaria de OSMO. Tras el cierre de la última época, no se acuñaron nuevos OSMO, lo que puso fin a la emisión diaria anterior de 91.300 tokens. La Propuesta de Gobernanza 1053 salió adelante con un 91,1 % de apoyo. A partir de ahora, las recompensas por staking de OSMO procederán de los ingresos del protocolo, en lugar de tokens recién emitidos. Osmosis también afirma que cada OSMO quemado reducirá la oferta del token. El cambio elimina una fuente de dilución continua, pero la rentabilidad futura del staking dependerá de los ingresos del protocolo y de los tokens quemados.
Neutral
El fin de la inflación de OSMO elimina una fuente recurrente de nueva oferta de tokens y de posible presión vendedora, lo que podría favorecer el sentimiento a corto plazo. Sin embargo, este cambio no garantiza una subida del precio: las recompensas por staking dependerán ahora de los ingresos del protocolo, y el artículo no ofrece cifras sobre esos ingresos ni sobre los rendimientos previstos. Si los ingresos son bajos, unas recompensas menores podrían reducir el atractivo del staking; si aumentan el uso y los ingresos, las recompensas podrían ser más sostenibles sin necesidad de emitir nuevos tokens. Transiciones similares, de recompensas basadas en emisiones a incentivos financiados mediante comisiones o ingresos, han provocado reacciones de mercado dispares: una menor dilución puede ser positiva, pero los operadores también evalúan si la demanda real y los flujos de caja pueden sustituir a las emisiones de tokens. A corto plazo, OSMO podría reaccionar a las expectativas sobre la oferta, la participación en el staking y la liquidez de negociación. A más largo plazo, es probable que el precio y la estabilidad del mercado dependan de la actividad de Osmosis, los ingresos del protocolo, los niveles de quema de tokens y las condiciones generales del mercado de las criptomonedas.