La actualización del protocolo 28 de Pi Network aún no ha impulsado el precio de PI
El token PI de Pi Network cotizaba cerca de los 0,0786 dólares el 23 de octubre, por debajo de los 0,08 dólares, pese a la activación prevista de Protocol 28 en la red principal. Pi fijó el 13 de octubre como fecha límite para que los operadores de nodos actualizaran sus sistemas y el 16 de octubre como fecha de activación, pero el 23 de octubre la página de nodos aún describía la actualización como «en curso».
El proyecto afirma que Protocol 28 mejora la gestión de los datos de transacciones retrasados y permite a los desarrolladores actualizar grupos de contratos inteligentes de forma conjunta. Se trata de herramientas para desarrolladores, no de pruebas de una mayor adopción: Pi no ha publicado cifras comparables sobre transacciones en aplicaciones, usuarios recurrentes, pagos fallidos o el uso de las nuevas funciones en producción.
Pi informa de más de 300 aplicaciones en la red principal y 18,1 millones de usuarios verificados mediante KYC, pero esas cifras no demuestran que haya clientes activos ni demanda de pagos. El volumen de negociación de PI declarado para las últimas 24 horas fue de unos 3,1 millones de dólares, con una capitalización de mercado cercana a los 888 millones. Los movimientos del precio en torno a la actualización no demuestran que esta provocara compras o ventas.
El próximo posible hito es la cumbre en línea del ecosistema Pi, prevista del 17 al 19 de noviembre. Las pruebas de que hay aplicaciones funcionales, pagos recurrentes y un papel de PI en esas transacciones ayudarían a los operadores a evaluar si la actualización puede generar una demanda sostenida. Hasta entonces, la conclusión central del artículo es que Protocol 28 podría ampliar lo que los desarrolladores pueden crear, pero su impacto económico sigue sin demostrarse.
Neutral
La noticia es neutral para PI porque informa de una actualización técnica programada, pero no aporta pruebas claras de que haya aumentado la demanda, el uso o los ingresos de la red. PI se mantuvo por debajo de 0,08 $, en torno a 0,0786 $, el 23 de octubre, mientras que el volumen comunicado en 24 horas fue de apenas unos 3,1 millones de dólares. El artículo también señala que la página de nodos de Pi seguía mostrando la actualización como «en curso», lo que deja una brecha entre el calendario de activación anunciado y la finalización confirmada públicamente.
A corto plazo, los operadores podrían reaccionar a la actualización, a los titulares de la cumbre o a cambios en el sentimiento general del mercado cripto. Sin embargo, un hito técnico por sí solo no es un catalizador fiable para el precio. Como ocurre con muchas actualizaciones de blockchain, la atención inicial puede desvanecerse si no va seguida de una adopción cuantificable; la evolución del precio podría seguir dependiendo de la liquidez, la oferta y la actividad especulativa. El volumen y la capitalización de mercado comunicados no permiten determinar la profundidad de los libros de órdenes de los exchanges ni identificar el origen de las compras y ventas.
A más largo plazo, la actualización podría favorecer a PI si los desarrolladores implementan las nuevas funciones y las aplicaciones demuestran una actividad sostenida, con transacciones repetidas que utilicen PI. Las afirmaciones de Pi de contar con más de 300 aplicaciones en la Mainnet y 18,1 millones de usuarios verificados mediante KYC indican un alcance potencial, pero no sustituyen a los datos sobre usuarios activos, pagos y retención. La cumbre del ecosistema, prevista del 17 al 19 de noviembre, podría servir como punto de referencia. La confirmación del estado de los nodos, aplicaciones identificadas, registros de transacciones, usuarios que repiten pagos y datos más claros sobre la oferta transferible reforzarían una tesis alcista. Si no aparecen esas pruebas, la actualización podría tener poco efecto duradero en el precio. Por ahora, ni una recuperación sostenida ni una nueva caída pueden atribuirse únicamente al Protocol 28.