Ramp solicita una licencia bancaria fiduciaria en EE. UU. para la custodia de criptomonedas
Ramp ha solicitado a la Oficina del Interventor de la Moneda de EE. UU. (OCC) una licencia bancaria nacional de fideicomiso. Si se aprueba, Ramp National Trust Bank podría ofrecer custodia de activos digitales y gestión fiduciaria de inversiones bajo supervisión federal, pero no podría aceptar depósitos ni conceder préstamos comerciales. La solicitud sigue en revisión y no se ha anunciado ningún plazo para su aprobación.
Ramp afirma que sus actuales cuentas corrientes y de inversión mantienen más de 5.000 millones de dólares en saldos de clientes, gestionados a través de socios financieros independientes. Esos saldos no son activos digitales depositados en custodia, y Ramp no ha especificado qué activos podría admitir ni cuándo podría poner en marcha el servicio. Sus actuales acuerdos bancarios y de inversión no han cambiado. La empresa está valorada en 60.000 millones de dólares y declara unos ingresos anualizados de 2.000 millones, y presta servicio a más de 85.000 equipos.
La solicitud se suma a las presentadas por Circle, Ripple, Paxos, BitGo, Rain, Payward y Zerohash. Llega en un momento en que la Independent Community Bankers of America impugna la autoridad de la OCC para conceder licencias a bancos fiduciarios nacionales. Para los operadores de criptomonedas, la solicitud apunta a un posible crecimiento de la custodia institucional bajo supervisión federal, pero se trata de una etapa regulatoria inicial y aún no establece nuevos servicios de custodia ni constituye un catalizador directo para el precio de ninguna criptomoneda concreta.
Neutral
La solicitud no especifica ninguna criptomoneda que Ramp tenga previsto custodiar y tampoco ha sido aprobada. Por tanto, no hay un catalizador inmediato y claro para el precio de ningún token concreto. A corto plazo, los operadores podrían considerar la solicitud una señal moderada de interés institucional por la custodia regulada de activos digitales, pero la incertidumbre sobre su aprobación, las competencias de la OCC y el alcance final del servicio limita cualquier posible reacción del mercado. A más largo plazo, la aprobación podría facilitar el acceso institucional y reforzar la confianza en las infraestructuras de custodia, lo que podría beneficiar al sector cripto en su conjunto. Sin embargo, ese efecto sería indirecto y dependería de los resultados regulatorios y de la adopción real del servicio, por lo que no constituiría una señal directa sobre el precio de una criptomoneda concreta.