RedotPay adquiere BTCBOX para entrar en el mercado regulado de criptomonedas de Japón

RedotPay ha adquirido la plataforma japonesa de intercambio de criptomonedas BTCBOX con el objetivo de ofrecer servicios en Japón a través de un operador registrado localmente. RedotPay no dispone actualmente de una licencia japonesa para operar como plataforma de intercambio de criptoactivos y ha afirmado que los servicios que presta actualmente a los residentes en Japón no cumplen los requisitos normativos locales. Ha dejado de aceptar nuevos registros en Japón y ha retirado su aplicación de las tiendas de Apple y Google del país, mientras planea restringir esos servicios por etapas y ponerles fin finalmente. Fundada en 2014, BTCBOX obtuvo el registro como plataforma de intercambio en septiembre de 2017. Suspendió todos sus servicios tras una filtración de datos de clientes en enero y comenzó a reanudarlos gradualmente el 3 de agosto. RedotPay afirmó que proporcionará a BTCBOX financiación y apoyo tecnológico.
Neutral
La adquisición es estratégicamente importante para el acceso de RedotPay a Japón, pero no cambia directamente la oferta, la demanda ni la estructura de mercado de ninguna criptomoneda importante. A corto plazo, los operadores podrían estar pendientes de los detalles de la operación, la reanudación de los servicios de BTCBOX y cualquier anuncio regulatorio. La suspensión anterior de la plataforma tras una filtración de datos de clientes también podría mantener la atención centrada en los riesgos operativos y de seguridad. A más largo plazo, la financiación y el apoyo tecnológico de RedotPay podrían ayudar a BTCBOX a reconstruir sus servicios, mientras que la operación ilustra cómo las empresas de criptomonedas pueden recurrir a negocios registrados localmente para acceder a mercados regulados. En general, las adquisiciones y los esfuerzos por obtener licencias de este tipo han sido catalizadores específicos para cada empresa, más que señales fiables de movimientos generalizados en los precios de las criptomonedas. Por tanto, es probable que el efecto global en el mercado sea limitado, salvo que la operación dé lugar a cambios regulatorios más amplios o a un aumento significativo de la actividad de negociación.