Los REIT repuntan al mejorar sus resultados, pese a los riesgos de la IA y el petróleo
Los REIT prolongaron su rally por tercera semana consecutiva, ya que los primeros resultados empresariales mostraron una mejora de los fundamentales. Quince REIT elevaron sus previsiones para el conjunto del año sobre los fondos procedentes de las operaciones (FFO), lo que respalda la opinión de que las condiciones operativas son más sólidas de lo que sugiere la evolución reciente de sus cotizaciones.
Los REIT de oficinas comunicaron mejores resultados en contratación, diferenciales de alquiler y ocupación. Los resultados de los sectores industrial y de arrendamiento neto fueron, en general, positivos, mientras que los del sector residencial apuntaron a una estabilización continuada. Los resultados de los REIT hipotecarios residenciales fueron menos desfavorables de lo previsto. Además, Crown Castle obtuvo un posible catalizador de crecimiento tras conocerse los planes de SpaceX para ampliar sus servicios inalámbricos terrestres.
Los mercados en general siguieron inquietos por las dudas sobre la rentabilidad y la financiación del auge de la inversión en IA, junto con un nuevo repunte de los precios del petróleo que complicó las perspectivas de inflación antes de la decisión de la Reserva Federal. Los rendimientos de los bonos del Tesoro bajaron por tercera semana consecutiva, y los mercados asignaron un 10 % de probabilidad a una subida de tipos en octubre. Para los operadores, la resiliencia de los resultados de los REIT es una señal positiva para el sector, pero la incertidumbre sobre los tipos de interés y los precios de la energía sigue siendo un riesgo.
Neutral
El informe no aborda directamente las criptomonedas, por lo que su efecto en el comercio de criptoactivos es indirecto. La solidez de los resultados de los REIT y la caída de los rendimientos de los bonos del Tesoro podrían favorecer el apetito por el riesgo: históricamente, unos rendimientos más bajos han beneficiado a los activos sensibles a los tipos de interés, incluido el bitcoin y otros mercados de criptomonedas, al reducir el atractivo de las alternativas que generan rendimientos y mejorar las expectativas de liquidez. Puede producirse una reacción similar cuando los mercados anticipan una relajación monetaria, aunque las expectativas sobre los tipos, por sí solas, no determinan los precios de las criptomonedas.
Las señales contrapuestas son la incertidumbre sobre la inversión en IA y una nueva subida del precio del petróleo, que podrían reavivar la preocupación por la inflación y limitar las expectativas de recortes de tipos. En anteriores episodios de aversión al riesgo, la inquietud por las valoraciones tecnológicas o la inflación ha presionado en ocasiones a las criptomonedas junto con la renta variable, cuando los operadores redujeron su exposición a activos volátiles. En este caso, el artículo señala que el mercado asigna una probabilidad del 10 % a una subida de tipos en octubre, pero no demuestra que haya habido un cambio directo en los flujos hacia las criptomonedas ni en la política monetaria.
A corto plazo, los operadores de criptomonedas podrían vigilar los rendimientos de los bonos del Tesoro, el petróleo, el sentimiento bursátil y las próximas comunicaciones de la Fed para detectar efectos indirectos; las señales mixtas no ofrecen un catalizador direccional claro. A más largo plazo, unos resultados empresariales sólidos y unos rendimientos más bajos podrían ser favorables si coinciden con una mejora de la liquidez, mientras que una inflación persistente y una nueva aversión al riesgo podrían lastrar los activos digitales. En conjunto, la noticia se clasifica mejor como neutral para las criptomonedas: pone de relieve fuerzas macroeconómicas contrapuestas, en lugar de una novedad específica del sector cripto.