Rosatom y EE. UU. exploran el uso de la energía nuclear para centros de datos de IA
Rosatom mantiene conversaciones preliminares con interlocutores estadounidenses sobre el uso de reactores modulares pequeños (SMR) y microrreactores para suministrar energía a centros de datos de IA. El enviado del Kremlin, Kirill Dmitriev, planteó la idea el 16 de octubre de 2026, y el director ejecutivo de Rosatom, Alexey Likhachev, confirmó las conversaciones el 29 de octubre. Las negociaciones siguen en una fase exploratoria: no se han anunciado socios estadounidenses, contratos, emplazamientos, financiación ni calendario. Las sanciones de EE. UU., las restricciones de pago y la complejidad regulatoria son obstáculos importantes.
Rosatom afirma que cuenta con experiencia en reactores pequeños y centros de datos alimentados con energía nuclear. Entre sus unidades operativas hay dos reactores de 35 MW puestos en servicio en 2020, mientras que sus diseños nacionales de microrreactores tienen una potencia nominal de entre 5 y 50 MWe. La empresa aspira a captar entre el 15 % y el 20 % del mercado mundial de SMR para 2030. Las conversaciones entre Rosatom y EE. UU. reflejan la creciente demanda de electricidad fiable para dar soporte a la computación de IA, pero todavía no representan un proyecto confirmado. Para los operadores de criptomonedas, la noticia no es un catalizador directo para ninguna criptomoneda; su relevancia es indirecta y refleja las necesidades energéticas más amplias de la infraestructura digital.
Neutral
La noticia no tiene un vínculo directo claro con el precio o el uso de una criptomoneda concreta, por lo que se espera que su impacto en los mercados de criptomonedas sea neutral. A corto plazo, es poco probable que los operadores consideren las conversaciones exploratorias entre Rosatom y Estados Unidos un catalizador para el mercado: no se han anunciado contratos, emplazamientos, financiación ni plazos, y los obstáculos regulatorios y las sanciones añaden incertidumbre. A más largo plazo, las conversaciones ponen de relieve el aumento de la demanda de electricidad por parte de la IA y otras infraestructuras digitales, una tendencia que podría afectar a los costes energéticos y a la inversión en centros de datos. Cualquier efecto en la minería de criptomonedas o en el sentimiento general del mercado sería indirecto y dependería de que se concreten proyectos y de que cambie la disponibilidad o el precio de la electricidad. Los anuncios de infraestructuras similares suelen tener una influencia limitada en los precios de las criptomonedas, salvo que alteren de forma sustancial los costes operativos, la regulación o los flujos de capital.