La propuesta de la SEC sobre la custodia de criptoactivos podría ampliar las opciones de los asesores

La propuesta de la SEC sobre la custodia de criptomonedas, anunciada el 1 de octubre, podría ampliar las formas en que los asesores de inversión y los fondos registrados mantienen activos digitales. Permitiría la autocustodia en circunstancias específicas, autorizaría a las sociedades fiduciarias estatales a actuar como custodios y modificaría los requisitos relativos a las auditorías de los asesores y a la custodia por parte de los intermediarios financieros. La SEC aceptará comentarios del público durante los 60 días siguientes a su publicación en el Federal Register. La propuesta sobre la custodia de criptomonedas no es definitiva y no concede a todas las empresas una autorización general para recurrir a la autocustodia. Su alcance podría cambiar tras recibir comentarios, y las empresas seguirían necesitando salvaguardias para el control y la segregación de los activos, la seguridad y recuperación de las claves, la valoración, la ciberseguridad y la protección de los clientes. Para los operadores, la propuesta apunta a una posible ampliación a largo plazo de las opciones reguladas de custodia institucional, pero cualquier efecto sobre la adopción, los flujos de capital o los precios de los tokens dependerá de las normas definitivas y de su aplicación. Conviene estar atentos a los comentarios, las revisiones y los detalles de cumplimiento; la propuesta no indica que vaya a producirse un cambio inmediato en el mercado o en los precios.
Neutral
La propuesta no cambia directamente las normas por ahora: aún no es definitiva, y el periodo de consulta y las posibles revisiones hacen que su alcance final sea incierto. Por tanto, no ofrece un catalizador claro a corto plazo para los precios de las criptomonedas, y es poco probable que los operadores la consideren una señal inmediata para comprar o vender un token concreto. A más largo plazo, una mayor variedad de opciones de custodia reguladas podría facilitar que algunos asesores y fondos ofrezcan exposición a las criptomonedas, lo que podría favorecer la participación institucional. Sin embargo, ese resultado depende de las normas definitivas, de la capacidad de las empresas para cumplir los requisitos de custodia y protección de los clientes, y del lanzamiento efectivo de productos. La propuesta se refiere a los marcos de custodia, no a ninguna criptomoneda en particular, por lo que su impacto en los precios es indirecto y debe evaluarse junto con los indicadores generales del mercado y la evolución regulatoria posterior.