Corea del Sur seguirá las tenencias de criptomonedas de sus ciudadanos en el extranjero

Las nuevas normas de Corea del Sur sobre la declaración de criptoactivos exigirán a las plataformas nacionales y a otros proveedores sujetos a la normativa que comuniquen las tenencias mensuales de los usuarios que hayan transferido activos digitales al extranjero al menos una vez desde el 19 de julio de 2024. Las normas entrarán en vigor el 2 de diciembre. La obligación de declarar abarcará a los usuarios incluso en los meses en que no realicen transferencias al extranjero, siempre que sigan teniendo activos sujetos a declaración. Los informes deberán incluir las cantidades de activos, su valor en wones surcoreanos y los totales mensuales de transferencias transfronterizas. Las plataformas deberán incluir las cuentas inactivas, los tokens retirados de cotización y los activos en staking, y presentar los saldos antes del día 10 del mes siguiente. El Banco de Corea aún no ha decidido si los proveedores también tendrán que presentar registros históricos de transferencias desde el 19 de julio de 2024. El nuevo marco surcoreano de declaración se suma a iniciativas más amplias para supervisar las transferencias internacionales de activos digitales.
Neutral
Las normas suponen principalmente un cambio en materia de cumplimiento y supervisión, no una restricción directa a la propiedad o negociación de criptomonedas. Podrían aumentar los costes de presentación de informes para las plataformas de intercambio surcoreanas y hacer que las transferencias al extranjero sean más visibles para los reguladores, lo que podría llevar a algunos usuarios a modificar las rutas de transferencia o reducir su actividad. Esto podría generar una cautela moderada y a corto plazo en torno a los flujos transfronterizos, pero el artículo no aporta pruebas de límites inmediatos a la negociación o a las retiradas, por lo que es poco probable que se produzca una reacción generalizada del mercado. En general, un mayor control de las transferencias de criptomonedas ha afectado más a las prácticas locales de cumplimiento que a los precios mundiales de los activos, salvo cuando ha venido acompañado de medidas coercitivas o restricciones. A más largo plazo, unos requisitos de información más claros podrían favorecer la transparencia regulatoria y la confianza, mientras que un mayor escrutinio podría dificultar el acceso a plataformas extranjeras para algunos usuarios. Los operadores deberían seguir de cerca los detalles de la aplicación, las posibles solicitudes de datos retroactivos y los cambios en los volúmenes de transferencias declarados; estos son indicadores más relevantes que el anuncio por sí solo.