El S&P 500 afronta una prueba clave con la Fed y los resultados de las grandes tecnológicas
El S&P 500 afrontó la última semana de octubre presionado por los elevados precios de la energía, el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro y las dudas sobre la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial. Cerró en 7.623,68 puntos el 23 de octubre, alrededor de un 2,5 % por debajo del máximo de cierre del 6 de octubre, de 7.818,93 puntos; una caída inferior al 10 % que suele utilizarse para definir una corrección del mercado.
Los inversores están pendientes de varios factores. Está previsto que Microsoft y Alphabet presenten sus resultados el 28 de octubre, seguidas de Amazon el 29 de octubre. El crecimiento de sus negocios en la nube, el gasto de capital relacionado con la IA, los márgenes, el flujo de caja y las previsiones podrían influir en el sentimiento hacia el sector tecnológico y el S&P 500 en general. También está en el punto de mira la decisión de la Reserva Federal del 28 de octubre: se espera ampliamente que los tipos se mantengan sin cambios, pero sus comentarios podrían indicar cuánto tiempo seguirán elevados los costes de financiación.
El PIB de Estados Unidos del tercer trimestre y los ingresos y gastos personales de septiembre, incluido el índice de inflación PCE, están previstos para el 29 de octubre. La persistencia de la inflación, los elevados precios del petróleo y unos rendimientos de los bonos del Tesoro cercanos al 5 % podrían lastrar las valoraciones bursátiles, mientras que unos beneficios resistentes y una moderación de la inflación podrían favorecer una recuperación. Los operadores también vigilan la amplitud del mercado: una recuperación liderada por más sectores resultaría más convincente que otra impulsada únicamente por las mayores empresas tecnológicas.
Las perspectivas del S&P 500 siguen siendo inciertas. Las previsiones de beneficios, los rendimientos de los bonos, los datos de inflación y la capacidad del índice para recuperar los niveles recientes son indicadores clave para los operadores.
Neutral
El artículo describe un contexto macroeconómico y de resultados empresariales incierto, no una señal direccional concluyente para las criptomonedas. El encarecimiento del petróleo y el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro, junto con la preocupación de que el gasto en IA no genere una rentabilidad suficiente, podrían reducir el apetito por los activos de riesgo. Si esas presiones se intensifican, los operadores podrían reducir su exposición a los mercados volátiles, incluidas las criptomonedas. Por el contrario, unos resultados tecnológicos resistentes, unos rendimientos estables o señales de moderación de la inflación podrían favorecer la asunción de riesgos.
La reacción a corto plazo probablemente dependerá de la comunicación de la Reserva Federal del 28 de octubre y de los datos estadounidenses del 29 de octubre, así como de los resultados de Microsoft, Alphabet y Amazon. Como ha ocurrido en otros periodos en los que unas señales inesperadamente restrictivas de la Fed o el aumento de los rendimientos han inquietado a la bolsa, las criptomonedas podrían sufrir ventas correlacionadas cuando los inversores reevalúen la liquidez y el riesgo. En episodios de mejores expectativas sobre los tipos y mayor optimismo respecto al sector tecnológico, los activos digitales también han tendido a beneficiarse de los flujos generales de apetito por el riesgo, aunque esta relación no es constante.
A más largo plazo, el artículo no modifica directamente los fundamentos de las criptomonedas. Su relevancia se debe principalmente a las condiciones financieras, al apetito de los inversores por el riesgo y al comportamiento de las grandes empresas tecnológicas. Antes de sacar conclusiones, los operadores podrían vigilar los rendimientos de los bonos del Tesoro, los datos de inflación, la amplitud del mercado bursátil y la liquidez o el posicionamiento específicos del mercado cripto. El equilibrio entre los riesgos contrapuestos justifica una clasificación neutral, en lugar de una postura claramente alcista o bajista.