Strategy ralentiza sus compras de Bitcoin mientras Strive las intensifica
Strategy ha pausado sus últimas compras de Bitcoin mientras destina capital a recomprar acciones preferentes STRC, mientras que su rival, la empresa de tesorería de Bitcoin Strive, ha acelerado sus compras. Desde el 21 de agosto, Strive ha adquirido 13.763 BTC en nueve operaciones, elevando sus tenencias a unos 43.000 BTC. Strategy compró 8.069 BTC desde finales de agosto, incluidos 851 BTC en tres operaciones este mes, y recientemente informó de que no había realizado ninguna compra nueva de Bitcoin durante la semana.
Strategy ha gastado unos 2.050 millones de dólares en recomprar STRC, cuyo precio llegó a caer hasta los 74 dólares, frente a un valor nominal de 100 dólares, y se ha mantenido por debajo de la paridad durante cinco meses. Ha elevado el tipo de dividendo de STRC al 12 % y prevé someter a votación de los accionistas un cambio a dividendos diarios. La empresa afirma que recomprar acciones con descuento puede reducir los costes futuros de dividendos y reforzar su estructura de capital.
El contraste pone de relieve que la financiación mediante acciones preferentes puede servir tanto para financiar la acumulación de Bitcoin como para competir con ella por el capital. Mientras tanto, Strive recaudó 630 millones de dólares mediante su oferta de acciones preferentes SATS y estableció un programa de emisión ATM de 1.000 millones de dólares para respaldar nuevas compras. Las distintas estrategias de las empresas podrían influir en la demanda corporativa de Bitcoin, pero por sí solas no demuestran que exista una tendencia más amplia en el mercado.
Neutral
Las noticias para los mercados de Bitcoin son dispares, por lo que su impacto directo se considera neutral. Las compras de Strive añaden una fuente notable de demanda corporativa: adquirió 13.763 BTC en nueve operaciones, mientras que las compras de Strategy se ralentizaron. Las compras para tesorería corporativa pueden favorecer el sentimiento y aportar demanda adicional, especialmente cuando los flujos de los ETF al contado son débiles. Sin embargo, se trata de decisiones de financiación específicas de cada empresa, no de una prueba de que se esté produciendo un cambio generalizado en la demanda de los inversores.
La pausa de Strategy también muestra que la financiación mediante acciones preferentes puede limitar las compras cuando se necesita capital para recomprar acciones y cumplir con las obligaciones de dividendos. El prolongado descuento de STRC respecto a su valor nominal y el programa de recompra de acciones de Strategy, de aproximadamente 2.050 millones de dólares, ponen de relieve los costes y riesgos de este modelo de financiación. Si las condiciones de financiación empeoran, las empresas con Bitcoin en tesorería podrían reducir sus compras para proteger su liquidez, lo que podría debilitar una fuente de demanda; si mejoran sus cotizaciones y su acceso a financiación, las compras podrían reanudarse.
A corto plazo, los operadores podrían seguir los anuncios de compras de Strategy, la acumulación de BTC por parte de Strive, la cotización de STRC respecto a su valor nominal de 100 dólares y los flujos de los ETF de Bitcoin al contado para confirmar la demanda. La noticia podría suscitar un interés relativo por las acciones de empresas con Bitcoin en tesorería y por las acciones preferentes, pero por sí sola no establece una señal direccional para Bitcoin. A más largo plazo, la capacidad de estas empresas para seguir captando capital y cumplir sus compromisos de dividendos determinará si la acumulación corporativa se mantiene como una fuente duradera de demanda de Bitcoin. Episodios similares de compras para tesorería han favorecido el sentimiento cuando había financiación disponible, pero no han eliminado la exposición de Bitcoin al apetito general por el riesgo, a las condiciones de liquidez ni a la volatilidad de los precios.