Stripe y Plasma apuntan a más de 100 países para sus tarjetas de stablecoins
Stripe y Plasma planean ampliar su servicio de tarjetas de pago con stablecoins de más de 30 países a más de 100 de aquí a 2027. La iniciativa, anunciada el 15 de octubre de 2026, integrará las cuentas multidivisa de Plasma One en la infraestructura de tarjetas de Stripe. Se espera que los usuarios puedan gastar saldos en moneda fiduciaria y stablecoins, como USDC y OUSD, en cinco divisas: dólar estadounidense, real brasileño, euro, peso mexicano y peso colombiano. Entre las funciones previstas figura la selección automática de divisa al pagar; las empresas afirman que los pagos con stablecoins podrían reducir las comisiones por cambio de divisa y los retrasos en las transferencias internacionales. Se estima que la infraestructura de tarjetas de Stripe para stablecoins procesará unos 1.200 millones de dólares en gasto mensual en 2026. La expansión podría ampliar el uso de las stablecoins en pagos cotidianos, pero el objetivo de llegar a 100 países es una meta futura, y el crecimiento de las transacciones dependerá del despliegue y de la demanda de los usuarios.
Neutral
El anuncio es una señal positiva para la utilidad de las monedas estables, pero es poco probable que tenga un efecto directo significativo en el precio de mercado de USDC u OUSD, cuyo valor está diseñado para mantenerse vinculado al dólar estadounidense. A corto plazo, los operadores podrían reaccionar ante la posibilidad de un acceso más amplio a los pagos, pero la expansión es un plan, no una implantación ya completada, por lo que cualquier efecto sobre la demanda de monedas estables o la actividad de negociación relacionada es incierto. A más largo plazo, la adopción en más países podría impulsar los volúmenes de pago y la liquidez de los tokens. Sin embargo, estos efectos dependen de la aceptación por parte de los usuarios, de la ejecución y de las condiciones regulatorias, y no implican necesariamente una revalorización. Por tanto, la noticia apunta a un posible aumento del uso, más que a un catalizador claro de la dirección de los precios.