Genesis Digital da un giro: de la minería de Bitcoin a la IA
SWI Group está reposicionando Genesis Digital Assets como SWI Digital y desplazando su enfoque de la minería de Bitcoin hacia la IA y la computación de alto rendimiento. Tras invertir 500 millones de dólares, SWI informó de que controlaba más del 70 % de los derechos de voto. Genesis Digital cuenta con 15 instalaciones, principalmente en Estados Unidos y Suecia, y dispone de 1,3 GW de capacidad de conexión a la red ya activa o aprobada. SWI tiene previsto adaptar esos emplazamientos para utilizarlos como centros de datos y vender las operaciones de minería que aún conserva en Kazajistán. Junto con su plataforma AiOnX, SWI afirma que su capacidad eléctrica total asciende a 3,6 GW, destinada en gran medida a los hiperescaladores. El 12 de octubre, SWI anunció una captación de 800 millones de euros con una valoración de 6.100 millones de euros para ampliar sus centros de datos e infraestructuras eléctricas. La operación se produce tras la resolución del litigio relacionado con la inversión de aproximadamente 1.150 millones de dólares de Alameda Research en Genesis Digital, vinculada a la crisis de FTX. Para los operadores de criptomonedas, este giro pone de relieve la competencia por la energía y las infraestructuras entre la minería de Bitcoin y la IA, aunque adaptar las instalaciones mineras exigirá inversiones considerables en refrigeración, redes y fiabilidad.
Neutral
La noticia no tiene un efecto claro e inmediato en el precio de Bitcoin. El giro de Genesis Digital hacia la IA podría reducir gradualmente la capacidad de minería disponible en los centros que adapte, pero se desconocen tanto la magnitud como el calendario de cualquier reducción del hashrate de Bitcoin, y la empresa prevé conservar y reconvertir sus instalaciones en lugar de abandonar de golpe todas sus operaciones de minería. A corto plazo, los operadores podrían considerar el anuncio principalmente una novedad sobre infraestructura corporativa y financiación, con implicaciones limitadas para BTC, salvo que afecte al hashrate, a las ventas de los mineros o a las condiciones de la red. A más largo plazo, la competencia entre los centros de datos de IA y los mineros de Bitcoin por el acceso a la energía podría influir en los costes y la capacidad de minería, pero el efecto en el precio de mercado de Bitcoin dependerá de indicadores más amplios de demanda, oferta y actividad de la red. La información proporcionada no demuestra que exista un catalizador directo para un movimiento sostenido del precio.