Las empresas cripto del Reino Unido se enfrentan a un plazo de concesión de licencias inspirado en MiCA
Las empresas de criptomonedas del Reino Unido tienen hasta las 23:59 del 28 de febrero de 2027 para solicitar autorización conforme al nuevo régimen de la Autoridad de Conducta Financiera (FCA). La normativa entrará en vigor el 25 de octubre de 2027, y las actuales inscripciones en materia de prevención del blanqueo de capitales no otorgarán automáticamente la autorización. Se evaluará a las empresas tanto por la protección de los consumidores y la integridad del mercado como por sus controles contra los delitos financieros, y podrán seguir operando mientras se estudian sus solicitudes.
El plazo llega tras la implantación del reglamento MiCA en Europa, que dio lugar a unos 213 proveedores de servicios de criptoactivos autorizados en toda la UE. Solo 16 de las 100 principales plataformas de intercambio por volumen de negociación obtuvieron licencias MiCA. Directivos con experiencia en ese proceso advierten de que las revisiones lentas e imprevisibles —y no solo el plazo de solicitud— pueden entrañar un riesgo considerable. Las empresas de criptomonedas del Reino Unido se enfrentan a requisitos de capital de entre 75.000 y 750.000 libras, mientras que los emisores de monedas estables deben cumplir un mínimo de 350.000 libras. La orden judicial de la FCA del 29 de octubre que prohibió a HTX realizar promociones no autorizadas también indica que la aplicación de la normativa ya está en marcha.
Neutral
La noticia trata principalmente de los requisitos de autorización y de la aplicación de la regulación, no de un cambio en la demanda de criptoactivos, los fundamentos de los tokens o la liquidez del mercado. Por tanto, es probable que su efecto en el conjunto del mercado cripto sea neutral. A corto plazo, el plazo límite y las advertencias sobre la lentitud de las revisiones podrían aumentar los costes de cumplimiento y la incertidumbre para las empresas que operan en el Reino Unido. En lugar de dar por hecho que se producirá un movimiento generalizado de los precios, los operadores podrían estar pendientes de efectos específicos en cada empresa, como la reducción de servicios en el Reino Unido, el retraso de lanzamientos o cambios en el acceso a las plataformas de intercambio.
La actuación de la FCA contra HTX subraya que las medidas de supervisión se aplican incluso antes de que entre en vigor el nuevo régimen. Esto podría afectar negativamente al sentimiento hacia las plataformas expuestas a la regulación británica, pero el artículo no informa de interrupciones en la negociación ni de un acontecimiento que afecte al mercado en general. A largo plazo, unas normas de autorización más claras podrían mejorar la confianza de los consumidores y la integridad del mercado, mientras que los requisitos de capital y las demoras en la aprobación podrían llevar a algunas empresas a abandonar el mercado o consolidarse. La experiencia de Europa con MiCA —unos 213 proveedores autorizados y solo 16 plataformas de intercambio autorizadas entre las 100 principales por volumen— ilustra lo exigente que puede ser el proceso de autorización. Otras iniciativas regulatorias similares han afectado más directamente a empresas concretas y al acceso regional que a los precios globales de las criptomonedas. En conjunto, los operadores deberían seguir de cerca las autorizaciones de la FCA, las medidas de supervisión y los anuncios operativos de las empresas; el artículo, por sí solo, no ofrece una señal claramente alcista ni bajista.