Reino Unido congela los activos de Prince Group mientras EE. UU. apunta a Bitcoin
Las autoridades británicas han congelado un ático londinense valorado en unos 8,9 millones de libras (12 millones de dólares) vinculado a Thet Li, presunto responsable financiero de Prince Group, con sede en Camboya. La orden le prohíbe vender, alquilar o beneficiarse del inmueble. Las autoridades también solicitan que se mantengan las medidas cautelares sobre relojes y joyas valorados en 10,6 millones de libras y sobre 92.570 libras en efectivo. Una actualización posterior informó de la congelación de una mansión londinense valorada en unos 24 millones de dólares y de relojes de lujo vinculados a Li. Según se ha informado, otros inmuebles en el Reino Unido están relacionados con Chen Zhi, presidente de Prince Group, y con Wu An Ming, su presunto adjunto. Prince Group niega haber cometido irregularidades y está acusado de operar estafas en línea, como fraudes románticos y el llamado «pig butchering» (estafa de inversión afectiva), así como de explotar a trabajadores víctimas de trata. En Estados Unidos, las autoridades solicitan el decomiso de 127.271 bitcoins, valorados en unos 15.000 millones de dólares según la información más reciente; una noticia anterior cifraba la cantidad en unos 14.000 millones. Las autoridades estadounidenses también han informado de incautaciones y congelaciones de criptoactivos por valor de 580 millones de dólares, mientras que Hong Kong ha restringido activos por unos 8.900 millones de dólares hongkoneses vinculados a Li y Chen. El caso de los bitcoins pone de relieve el creciente escrutinio de las criptomonedas presuntamente relacionadas con actividades financieras ilícitas. Cualquier decisión futura sobre el destino de los bitcoins podría atraer la atención de los operadores, pero las congelaciones de activos no alteran por sí solas los fundamentos del mercado de Bitcoin.
Neutral
Las medidas de ejecución se refieren a activos presuntamente vinculados al fraude, pero ninguno de los dos resúmenes informa de cambios en la oferta, la red, la adopción o la estructura del mercado de Bitcoin. A corto plazo, la noticia de que las autoridades estadounidenses solicitan el decomiso de 127.271 BTC podría dar pie a especulaciones sobre si finalmente podrían venderse algunas monedas, lo que generaría riesgos temporales para el sentimiento del mercado o la volatilidad. Para los operadores, la evolución del caso y cualquier plan confirmado de custodia o venta serían más importantes que la propia solicitud de incautación. A más largo plazo, un mayor nivel de rastreo y aplicación de la ley podría reforzar el escrutinio de las finanzas ilícitas vinculadas a las criptomonedas, pero esto no altera por sí mismo los fundamentos de Bitcoin. Acciones legales similares han tendido a influir más en los precios cuando generan una perspectiva creíble de ventas sustanciales en el mercado a corto plazo. Como en este caso no se ha confirmado ninguna venta de ese tipo, el impacto directo probable sobre el precio de BTC es neutro.