La economía de EE. UU. muestra un fuerte crecimiento pese a la inflación
La economía estadounidense inició el cuarto trimestre con un fuerte impulso, según el PMI compuesto preliminar de S&P Global, que subió hasta 57,6. La actividad manufacturera y de servicios alcanzó máximos de cinco años, respaldada por la demanda interna y de exportación. El autor afirma que esta expansión podría acelerar la creación de empleo, aunque la confianza de los consumidores sigue siendo débil y el consumo real se está fortaleciendo.
La inflación sigue siendo motivo de preocupación: los precios de los insumos y de venta aumentaron al ritmo más rápido desde 2022, debido principalmente a los costes de la energía y el transporte de mercancías. El artículo recomienda mantener una postura moderadamente defensiva en renta variable en un contexto de rotación sectorial. También prevé que las acciones estadounidenses podrían alcanzar nuevos máximos históricos en 2027. La fortaleza de la economía de EE. UU. podría favorecer el apetito por el riesgo, pero la persistencia de la inflación podría influir en las expectativas sobre los tipos de interés y en los mercados financieros.
Neutral
El artículo no contiene noticias directas sobre criptomonedas, por lo que su impacto en el mercado es indirecto. Una economía estadounidense sólida puede favorecer el apetito por el riesgo y la demanda de activos más volátiles, incluidas las criptomonedas. Sin embargo, el dato del PMI, de 57,6, y los máximos de cinco años en los sectores manufacturero y de servicios, junto con un mayor ritmo de creación de empleo, también podrían reforzar las expectativas de que la Reserva Federal mantenga una política restrictiva si la inflación sigue elevada. Los precios de los insumos y de venta están subiendo al ritmo más rápido desde 2022, en gran medida debido a los costes de la energía y el transporte de mercancías.
Esto genera dos señales contrapuestas para quienes operan con criptomonedas. A corto plazo, la resiliencia del crecimiento puede animar las compras, mientras que la preocupación por la inflación podría elevar los rendimientos de los bonos del Tesoro y el dólar estadounidense, lastrando al bitcoin y a otros activos de riesgo. En periodos similares, con una actividad sólida y una inflación persistente, la negociación suele ser volátil y sensible a los datos, a medida que los mercados reevalúan las expectativas de recortes de tipos. A más largo plazo, un crecimiento sostenido podría respaldar un mayor apetito por el riesgo en general, pero la evolución de las criptomonedas dependerá más directamente de la inflación, la política de la Fed, la liquidez y los flujos institucionales. En conjunto, el informe no ofrece un catalizador claro y específico para las criptomonedas, por lo que la valoración es neutral.