La producción de equipos eléctricos de EE. UU. cae un 9 % mientras los precios se disparan

Según un análisis compartido por a16z, la capacidad de producción de equipos eléctricos en EE. UU. ha caído un 9 % desde 2019, mientras que los precios han subido un 69 %. Los precios de los transformadores y los equipos de conmutación casi se han duplicado, y las importaciones de estos productos superan en torno a un 80 % los niveles de 2019. Las fábricas funcionan al 87 % de su capacidad, el nivel más alto desde 2008; aun así, la producción de las plantas existentes ha caído un 7 %. Estas cifras apuntan a una reducción de la capacidad y a una oferta limitada, mientras crece la demanda de electricidad, también por parte de los centros de datos de IA. En las infraestructuras tecnológicas y energéticas, el encarecimiento de los equipos y la escasez de suministro podrían contribuir a retrasar proyectos y aumentar las presiones inflacionistas.
Neutral
El informe no identifica ningún catalizador directo para los precios de las criptomonedas. Su probable impacto en el mercado es indirecto: la menor capacidad de producción de equipos eléctricos en EE. UU. y el aumento de los precios podrían elevar los costes y retrasar proyectos de centros de datos e infraestructuras eléctricas, incluidos los que dan soporte a la IA. Esto podría afectar al sentimiento en torno a las empresas tecnológicas vinculadas a la IA y, de forma marginal, a los mineros de criptomonedas o a los operadores de centros de datos con grandes necesidades de energía. A corto plazo, es más probable que los operadores reaccionen al apetito general por el riesgo, a las expectativas sobre los tipos de interés, a los flujos de Bitcoin y a las noticias específicas del sector cripto que a estos datos de fabricación. Si los inversores interpretan las cifras como una señal de inflación persistente o de una expansión más lenta de las infraestructuras, los activos de riesgo podrían verse sometidos a cierta presión; aun así, es poco probable que el artículo por sí solo cambie de forma sustancial la dirección o la estabilidad del mercado cripto. A más largo plazo, las restricciones energéticas sostenidas podrían afectar a la rentabilidad y a los planes de expansión de las empresas con un consumo intensivo de energía, incluidas algunas operaciones de minería. Por otro lado, la inversión en nuevas fábricas, equipos para la red eléctrica y generación de energía podría generar oportunidades para los proveedores de infraestructuras. En ocasiones, los cuellos de botella similares en las cadenas de suministro han elevado los costes en distintos sectores tecnológicos, pero su efecto en las criptomonedas ha dependido, por lo general, de la liquidez y de las condiciones generales del mercado. En conjunto, las implicaciones para las criptomonedas son indirectas e inciertas, por lo que la clasificación neutral está justificada.